El Norte de Castilla

Fiestas de Valladolid

Priscilla, reina del vestuario

  • A ritmo de himnos como 'It´s raining men' o 'I will survive', el Teatro Calderón se convierte cada noche en una apabullante pasarela con mucho más que lentejuelas, plumas y boas

Más de 500 trajes; 150 pares de zapatos; 200 pelucas; sombreros y tocados; más de 250 máscaras; 40 pintalabios y un kilo de purpurina (estos dos últimos cada mes) son algunas de las abrumadoras cifras que resumen a la perfección el espectáculo que hasta el próximo 18 de septiembre 'reina' en el Teatro Calderón. Ganador de un Oscar, un Tony y un premio Laurence Olivier, el vestuario de 'Priscilla, reina del desierto' es, junto a Tick, Bernadette y Adam (sin olvidarnos del autobús, por supuesto), el otro gran protagonista de este sensancional musical, que trae a Valladolid «el vestuario original de la producción de Londres», apunta Juanjo Dex, jefe de vestuario de 'Priscilla'.

Fotos

  • El espectacular vestuario del musical 'Priscilla'

Lentejuelas, plumas, boas, estampados brillantes… «'Priscilla' tiene, sin duda, el vestuario más espectacular de todos con los que he trabajado», asegura Juanjo Dex, que lleva más de 15 años en este 'negocio' y que también ha sido responsable de vestuario de musicales como 'Sonrisas y Lágrimas', 'Hoy no me puedo levantar' o 'Avenue Q', entre otros. «El mantenimiento de estos trajes es muy complicado. Son piezas originales y muchas de ellas únicas. Si se rompe algo no se puede mandar hacer nuevo, hay que restaurarlo». Para mantener los trajes a punto Juanjo lidera un equipo de siete personas, presentes también en cada función. «Nosotros tenemos con los actores nuestra propia coreografía dentras del escenario porque los cambios de vestuario son constantes y rapidísimos». Tan veloces que los tres protagonistas tienen sus roperos situados a los lados del escenario. «No les da tiempo a ir más lejos. Son cambios relámpago».

Hay zapatos para todos los gustos: desde salones rojos de purpurina, a lo Dorothy en la película de 'El mago de Oz', hasta larguísimas botas de cuero blanco de plataformas imposibles, pasando por un divertido modelo aleta de buzo con tacón en amarillo chillón. Fijarse en cada uno de los miles de detalles es misión imposible. «Es un vestuario espectacular. Cada personaje cuenta con un único traje, por eso los 'covers' deben tener las mismas medidas que el actor principal», cuenta Juanjo Dex. «Como la historia sucede en Australia tenemos también prendas de marcas australianas. Hay muchísimas cosas curiosas. Una de ellas, los llamados 'gumbies', que son unos enormes zapatones con plataformas imposibles que van cosidos al traje». Esta original creación sólo pueden ser llevadas un máximo de 20 minutos para evitar lesiones.

Detrás del cuidado de las enormes pelucas, los espectaculares tocados y el maquillaje hay otros dos equipos de profesionales. Quizá lo más sorprendente sea el 'falso' maquillaje, además del verdero para el que cada mes se gasta más de un kilo de purpurina y 40 barras de labios. «Además de maquillaje, se han creado máscaras hechas a medida de los actores y pintadas a mano para permitir cambios rápidos entre escenas. Durante el musical se utilizan más de 250». Y es que lo del maquillaje es casi tarea de superhéroes. «Los actores cuentan con un máximo de 15 segundos para cambiar su maquillaje o peluca».

Si todavía no han visto 'Priscilla'... ¡no se olviden de fijarse en todos estos detalles!. Si pueden. Bailar también es obligatorio.