Hacer de la fantasía un negocio

Guillermo Ruiz posa con algunas de las varitas que fabrica y vende por Internet. / Ramón Alonso

El joven vallisoletano Guillermo Ruiz explica en su canal de YouTube cómo construir varitas de Harry Poter que luego vende en su tienda 'on-line'

RAMÓN ALONSOValladolid

El negocio de los artículos relacionados con las sagas de cine y series está en auge. Esta es la premisa que utiliza Guillermo Ruiz, vallisoletano de 20 años, para poner a la venta réplicas de las varitas de la famosa saga de Harry Potter que realiza de forma manual y que explica cómo fabricar de manera detallada en su canal de Youtube WilliamSpain.

«Si a alguien no le gusta algo de todo esto, es ya un marciano», explica Guillermo sobre una afición a la fantasía que tiene desde pequeño, pues a sus hermanas «siempre les ha gustado. Todo viene de herencia». Sigue todo tipo de sagas, desde Star Wars, El Señor de los Anillos, Harry Potter y su preferida, Piratas del Caribe.

El ambiente que hay en esta última es lo que más le atrae pero se lamenta porque no puede hacer manualidades con esas películas en mente. Esta afición al cine y las series llevan cada vez a más gente a quedarse pegado a la pantalla y traen consigo un montón de productos a la venta relacionados con estos mundos de fantasía.

Guillermo descubrió estas réplicas en una visita a Colonia en la que se celebró una exposición sobre el mago adolescente y compró allí una reproducción de la poderosa varita de sauco que llevaba Dumbledore. Pero su inicio en las manualidades llegó en España, cuando decidió hacerse un disfraz del Rey Brujo de El Señor de los Anillos para la fiesta de Halloween.

Tras el éxito entre sus amigos, su hermana le animó a que hiciera otro igual explicando el proceso y que colgara el vídeo en Youtube: ahora cuenta con más de 18.000 visitas. Meses después, una amiga le propuso hacer una varita, algo que le pareció imposible en un principio. Tras varias pruebas, se hizo con una masa especial que cocía después en el horno permitiéndole hacer muchos más detalles porque se facilitaba su manipulación.

La masa anterior «se secaba muy rápido y tenías diez minutos para darle forma», explica Guillermo, quien añade que ahora mete en cada pieza una barrita de hierro que encarga al ferretero.

Artesano

Con su técnica ya depurada, este joven graba unos dos vídeos al mes en los que enseña cómo hacer estas representaciones de las varitas y deja un enlace a su tienda ‘on-line’, incrustada en una web en la que se venden todo tipo de artículos que han sido realizados de manera artesanal. «Me gusta estar ocupado», dice Guillermo Ruiz, que compagina su carrera en tercer año de Comercio con esta afición que lleva a cabo en sus tiempos libres.

Además, acaba de terminar sus estudios de Piano en el Conservatorio, da clases de piano a algunos niños y estudia inglés e italiano. Para él, lo importante es enfocarse en sus estudios y en el piano. Lo demás lo hace en sus momentos de descanso.

Varitas que Guillermo ha confeccionado. / Ramón Alonso

«Siempre me ha gustado dibujar y pintar. Todo por hacer cosas nuevas», comenta este joven inquieto para el que todo esto es solo un ‘hobby’ con el que se entretiene. Ha vendido piezas y le llamó una persona de Australia, pero se «encarecía mucho el pedido y no merecía la pena».

No pretende ganar mucho dinero con ello, pues vende sus varitas por poco más de 20 euros (la mitad del precio de las originales) cuando puede tardar una media de diez horas en hacerlas, además del gasto en materiales que conlleva su fabricación. Le sirve para poner en práctica lo aprendido en sus estudios, pues le gustan «el marketing, la publicidad y los negocios».

Su asignatura de Comercio Electrónico que ha cursado durante la carrera le ha curtido en las dificultades que hay en este tipo de ventas, pues dice que es muy complicado con el tema de las políticas y envíos.

Lo mismo ocurre en la plataforma Youtube, en la que «subieron los límites y ahora tienes que tener muchas visitas diarias», por lo que necesita mucho tráfico en su canal para que haya una facturación elevada, pero cada vez se suscribe más gente y solo lleva unos pocos meses con los vídeos de cómo hacer varitas.

El vídeo de la varita de Harry Potter tiene 19.000 visualizaciones y cuenta con unos 500 suscriptores y una larga lista de comentarios felicitándole por sus creaciones. Antes de subir sus primeros vídeos, Guillermo se preguntaba si a alguien le gustarían las varitas. Pero ahora tiene claro que en Youtube a la gente le encanta y está decidido a seguir con su canal y nuevos proyectos, pues adelanta que piensa hacer un bastón del mago Gandalf a tamaño real.

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