Una falsa amenaza de bomba vinculada con el tiroteo de Santa Clara obliga a desalojar un edificio

Inspección en el edificio, ayer por la tarde. / RICARDO OTAZO

El suceso ocurrió ayer por la tarde en la calle Ángel de la Guarda y tiene su origen en una disputa entre familias

Paloma Aguado Carro
PALOMA AGUADO CARROValladolid

El bloque de viviendas número 6 de la calle Ángel de la Guarda, en el barrio de Santa Clara, fue desalojado ayer en torno a las 19:00 horas por agentes de la Policía Nacional tras una falsa amenaza de bomba. El suceso, según explicaron fuentes del cuerpo de seguridad, está relacionado con el tiroteo del pasado miércoles que tuvo lugar en la misma zona y que es el resultado del enfrentamiento entre familias del barrio.

En el quiosco que se encuentra en la calle del Amor de Dios -paralela al bloque de edificios desalojados-, los vecinos señalan los dos disparos que se han grabado en la cubierta del puesto y que el pasado miércoles se escucharon en todo el barrio. «El ruido lo oímos todos los vecinos, que ahora y desde hace un tiempo, vivimos con miedo a que pueda suceder algo en nuestros hogares o mientras damos un paseo», manifestaba uno de los seis vecinos desalojados.

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Según el testimonio de los residentes del portal número 6, el tiroteo y el desalojo están relacionados con una familia okupa que se encuentra en su bloque y está enfrentada con otros grupos del barrio. De hecho, el tiroteo no ha sido el único suceso que han presenciado esta semana. Ayer, en torno a las cuatro de la madrugada, forzaron la entrada al portal número 6 y quemaron la puerta de la vivienda de la citada familia. «Cuando fui a trabajar me encontré con la media puerta calcinada y el suelo ennegrecido», confiesa uno de los vecinos del bloque. Ahora, según especificaron, no hay nadie en la vivienda de los okupas y tampoco cuando quemaron la puerta. «Creemos que se trata de una clara amenaza por los enfrentamientos que tienen estas personas con otras familias», confesaba otro de los residentes del portal número 6.

Detalle del disparo en un quiosco de la calle paralela. / RICARDO OTAZO

El suceso, sin embargo, no sorprende al barrio, que lleva meses presenciando enfrentamientos y escuchando gritos en el edificio. En la vivienda, según explicaba uno de los desalojados, conviven unas seis personas, aunque muchos días acuden otros familiares. «Escuchamos ruido y todos los días hay problemas. Este barrio ha sido siempre muy tranquilo hasta que ha venido esta familia, hace unos meses», declaraban. En torno a las 19:30 horas, los seis vecinos desalojados regresaban de nuevo a sus casas. Una vez que los agentes de la Policía Nacional y de la Policía Científica abandonaron el edificio, los vecinos continuaron mostrando su preocupación y critican que sigan persistiendo estos problemas en el barrio.

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