228 cuerpos recuperados en la excavación de las fosas del Carmen

Restos óseos exhumados y colocados en cajas individuales tras el informe forense. / Gabriel Villamil

Memoria Histórica recuerda la necesidad de financiación para emprender los informes arqueológicos y los estudios forenses

Víctor Vela
VÍCTOR VELA

La últimas horas de trabajo sobre el terreno guardaban una sorpresa más para los arqueólogos y el equipo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica que durante este mes de agosto han trabajado en la exhumación de cadáveres de represaliados de la Guerra Civil. Allí, en la cuarta fosa, la de mayor tamaño del cementerio del Carmen, se han topado con un trocito de vida cotidiana. Uno de los 42 cuerpos arrojados a la fosa había sido fusilado justo después de comer.

Más información

Lo confirman, asegura Julio del Olmo, presidente del colectivo, los restos de pepita de melón y sandía hallados en uno de los cuerpos. Después de 81 años, ahí estaban los indicios de un postre fresco de verano. «Con el melón no ocurre tanto, pero la sandía es una fruta claramente de temporada». Un indicio más, en fin, para subrayar la fecha en la que se abrió esta fosa (de más de dos metros de profundidad y cinco niveles de enterramiento), que ya estaba plenamente datada desde que la semana pasada se halló, en el bolsillo izquierdo de una descompuesta chaqueta de lana, un recorte de periódico.

Un hombre de entre 55 y 60 años –que murió con dos disparos, en pierna y tórax– arrancó una página de El Norte de Castilla del 6 de agosto de 1936 para conservar un listado de precios agrarios (y una clasificación del Tour de Francia)_que han permitido situar el momento en el que se excavó la fosa. «Coincide con la primera gran represión que se vivió en Valladolid, la noche del 5 de agosto y del día 6 en adelante», explica Del Olmo. El hallazgo de ese recorte de El Norte ha sido vital para reconstruir lo conseguido en esta campaña de excavaciones de 2017 que ya está casi finiquitada. Ayer concluyeron los trabajos arqueológicos y tan solo queda una pequeña intervención en la fosa tres (abierta el año pasado), para recuerar restos de seis cuerpos. Luego, el trabajo en el Carmen habría terminado. Lo haría después de que se hayan recuperado, en dos veranos, 228 cuerpos de las cuatro fosas halladas. «Los registros dicen que aquí, en este cementerio, hay cerca de mil cuerpos», explica Del Olmo. El problema es que, mientras que estas cuatro fosas se hallaban en los caminos, el resto posiblemente se encuentre bajo enterramientos posteriores, por lo que se hace inviable su recuperación.

De estos 42 cadáveres de la cuarta fosa, dos son de mujeres y el resto, hombres. Hay también restos de dos personas jóvenes, una de las cuales podría ser incluso menor de edad. Y, como curiosidad, se ha hallado el cuerpo de un varón alto, muy alto para la época. Medía en torno a 1,85, cuando la estatura media de los españoles en aquellos años era de 1,67. El trabajo de ahora se centrará en el estudio arqueológico y forense (este último, en un laboratorio de Verín)_de los restos, para su catalogación. Memoria Histórica ha recordado la necesidad de obtener fondos para poder llevar a cabo estos informes.

Fotos

Vídeos