Las estrecheces de la calle Claudio Moyano

Autobús de Auvasa que circula en el cruce con la calle Santiago. / RODRIGO JIMÉNEZ

Conductores de Auvasa advierten de los riesgos en esa vía y proponen desplazar tres líneas buses por Miguel Íscar

Jorge Moreno
JORGE MORENOVALLADOLID

Carros y carretas, en el siglo XIX. Coches y furgonetas en el XX, y ahora autobuses en el veintiuno. Con apenas cinco metros de anchura, y las aceras ensanchadas hace más de una década, la calle Claudio Moyano ha estrenado año con un mayor volumen de tránsito que el que registraba en 2017.

La razón es la nueva reordenación de líneas que ha emprendido Autobuses Urbanos de Valladolid (Auvasa) desde el pasado 2 de enero, y que comporta que los vehículos del transporte público de tres líneas circulen por esta calle, que recuerda al que fuera catedrático zamorano de Derecho Romano, rector de la Universidad Valladolid, desde 1843 a 1859, alcalde de la capital (1841), y ministro de Fomento.

Un tráfico que recoge los autobuses de tres rutas (la 3, 6 y 8), que hasta el 31 de diciembre pasaban por Duque de la Victoria. Este cambio ha llevado al sindicato CSIF, con representación en el comité de Auvasa, a proponer a la dirección que cambie este recorrido desplazándolo por la calle Miguel Íscar.

Los conductores que hacen cada día esta nueva ruta sostienen que además de «cargar con mayor tráfico» a Claudio Moyano «estamos teniendo dificultades para realizar el giro en la esquina de Duque de la Victoria con el edificio del Banco de España». Un riesgo que se eleva cuando el vehículo es articulado y tiene más de 10 metros de longitud. «De hecho alguno de los conductores ha golpeado con el retrovisor el poste del semáforo peatonal que allí está ubicado», dicen representantes de CSIF.

Cruce peatonal con calle Santiago

Por ese tramo de Claudio Moyano pasan unos ocho coches de Auvasa cada doce minutos. Los chóferes señalan además que se han elevado los riesgos respecto a los peatones, en el paso de cebra de esta misma vía, cuando los autobuses llegan a la calle Santiago, «donde la inercia de los que caminan o consultan los móviles, nos llevan a tener más precaución. Y es que, a veces, la gente se de echa encima del autobús», explican Alfonso García, y Jaime de la Rosa, presidente y miembro del Comité de Auvasa.

Para evitar «males mayores», y reducir la congestión en Claudio Moyano, los conductores han propuesto a la dirección que desvíe esas tres rutas por la calle Miguel Íscar, para llegar a Doctrinos, retomando de nuevo el final de Claudio Moyano, desde el cambio de sentido efectuado desde Plaza de Zorrilla.

Piden también que se ponga una parada en María de Molina, y que se advierta, con mayor información, a los caminantes que esta calle ha cambiado de sentido circulatorio, por lo que hay que tener cuidado al cruzar hacia la acera de la Academia de Caballería.

El concejal de Seguridad, Luis Vélez, dijo ayer que «estudiaremos esta posibilidad, aunque hay que añadir que algunas de las líneas que afirman han circulado por Claudio Moyano al menos cien días al año, cuando cerrábamos el tránsito por Plaza Mayor».

El edil, que añadió que todavía es pronto para saber los efectos de las modificaciones, recordó que antes de poner en marcha los nuevos cambios este enero se barajó la posibilidad de hacer estas rutas por Miguel Íscar, «pero los técnicos optaron por Claudio Moyano».

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