Los escombros ocupan los terrenos del antiguo chalé de Parquesol un año después

Los escombros del chalé, que fue demolido el 12 de diciembre, aún ocupan los terrenos./J. Sanz
Los escombros del chalé, que fue demolido el 12 de diciembre, aún ocupan los terrenos. / J. Sanz

Urbanismo urge a los propietarios a despejar la parcela, en la que prevén edificar un complejo hostelero

J. Sanz
J. SANZValladolid

El esqueleto de hormigón del chalé inacabado del primer promotor de Parquesol, Antonio Alfonso, dominó la ladera sur del barrio durante más de treinta años hasta que las máquinas redujeron a escombros su peligroso armazón el 12 de diciembre de 2016. Era el adiós a un eterno foco de conflictos. O eso parecía. La montaña de hierros y hormigón aún ocupa la parcela, el perímetro continúa abierto de par en par y Urbanismo acaba de enviar un requerimiento a los dueños para que retiren los restos.

Los nuevos propietarios de los terrenos, la sociedad Gastronoteca, rubricaron un acuerdo meses antes de la demolición por el que se comprometían a ejecutar dichos trabajos y a retirar los escombros a cambio de una modificación del Plan General de Ordenación Urbana –aún pendiente de su aprobación definitiva– que dotaría de edificabilidad a la parcela del antiguo chalé de Antonio Alfonso, que se quedó en un limbo legal al quedarse fuera del planeamiento definitivo del barrio en 1985 –dos años fue abandonado a media hacer por su primer promotor–. Los terrenos, conforme a lo pactado, serán calificados para un uso terciario y la idea de los dueños pasa por construir un complejo hostelero, con restaurante, bar y sala de reuniones, que recuperará el acceso del desaparecido chalé por la ladera desde la avenida de Salamanca.

«Ya nos ha llegado una queja por la presencia de los escombros y por eso hemos requerido a la propiedad el final de los trabajos de demolición, donde debe constar un adecuado tratamiento de los escombros», explica el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, quien recuerda que el inicio de la construcción del citado complejo aún debe esperar a la aprobación definitiva del Plan General.

«No tenemos constancia del requerimiento, aunque si es cierto que los escombros continúan allí –lo es– ordenaremos retirarlos cuanto antes», apunta un portavoz de la sociedad Gastronoteca antes de justificar que continúan «esperando la modificación del uso de los terrenos para poder iniciar los trabajos».

Así que el interminable culebrón en torno a la parcela 63 de Parquesol parece condenado a continuar en tanto no se retire la montonera de escombros, se dote de edificabilidad a los terrenos, se elabore el proyecto del citado complejo y comiencen las obras. El vallado, entre tanto, permanece abierto y los terrenos, no exentos de peligros, aún reciben la visita de los jóvenes del barrio.

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