Escolares de Renedo crean un huerto escolar educativo

Dos alumnos preparan el surco en el huerto escolar./S. F.
Dos alumnos preparan el surco en el huerto escolar. / S. F.

El proyecto 'Huertol', que comparten los escolares del CEIP María Montessori con sus padres, busca la conciencia ecológica

S. F.Renedo de Esgueva

El Colegio María Montessori de Renedo de Esgueva ha encontrado al fin la solución a lo que han denominado como 'Trastorno por déficit de naturaleza', una condición que padecen aquellas personas que dejan de apreciar el valor y la belleza del entorno. Para combatirlo, un total de 24 alumnos de nueve años se han puesto literalmente manos a la obra con el objetivo de crear desde cero un huerto escolar que les permite observar, interactuar y adquirir valores prácticos sobre la naturaleza.

'Huertol' es el nombre de la iniciativa, que compite en la actualidad a nivel nacional en el concurso Ecólatras por conseguir el reconocimiento como proyecto educativo. Lo hace mediante la creación de un huerto escolar que pretende que los más pequeños se involucren en el respeto por el medio ambiente y participen activamente en la mejora del mismo. Tras una gran tormenta de ideas en la clase de tercero 'B', y después de barajar varias opciones de proyecto, alumnos y profesora estuvieron de acuerdo en prender la mecha de este novedoso proyecto mediante el cual los niños son partícipes de la importancia que tienen las materias educativas en la vida real.

«Aprendemos sobre matemáticas fraccionando el terreno; sobre expresión oral y escrita con las entrevistas que hacemos a los alumnos y las recetas que escribimos para usar nuestros productos ecológicos; sobre ciencias naturales con la observación del proceso de crecimiento de los alimentos o el uso de plantas aromáticas para evitar plagas o sobre las condiciones climáticas viendo cómo influyen en la tierra. Estamos muy ilusionados por llevar a cabo esta iniciativa y contamos con el apoyo y la participación directa de los padres», explica Carmen Valle, una joven profesora que lleva un año impartiendo clase en este centro y cuyo lema es 'Estudiar tiene que molar'.

Por eso, junto a sus 24 alumnos, sale cada jueves al huerto situado en el María Montessori con el fin de que los niños aprendan de forma directa y, sobre todo, compartan con sus padres la importancia del respeto por el medio ambiente. Pronto verán cómo toman forma las semillas que plantaron hace unos meses y que esperan con tanta curiosidad como parte del proceso de aprendizaje y diversión que plantea la idea.

La cosecha

Lechugas, girasoles, rúcula, guisantes o garbanzos son solo algunos de los productos que recogerán tras su implicación. «Esto no hubiera sido posible sin el gran apoyo que hemos recibido tanto por parte del propio Ayuntamiento de Renedo de Esgueva, que acogió esta idea con gran ilusión, como por parte de los padres que se involucran de forma directa una hora a la semana compartiendo conocimientos y experiencias con sus hijos. Además, el resto de profesores de infantil y los alumnos de sexto de primaria del colegio participan con la resolución de dudas que tengan los pequeños», apostilla Valle.

«Una de las materias que estamos trabajando desde edades tempranas es la interacción social enfocada a las dinámicas de grupo. Con el fin de que los pequeños sean capaces de argumentar, debatir y respetarse cuando trabajan codo con codo», señala Valle. Por eso, cada martes y con la participación de varios padres, emplean una hora en trabajar las habilidades sociales en grupos interactivos y de diálogo, de forma que los niños aprenden a escucharse y respetarse para lograr llegar a una idea final. Con todo esto solo queda esperar a que este original proyecto dé sus frutos y los niños del Colegio María Montessori de Renedo de Esgueva guarden para siempre la lección que les da la naturaleza.

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