Los encierros de Olmedo clausuran la temporada en la provincia

Cientos de personas acudieron al encierro, organizado con motivo de la fiesta patronal./ C.C.
Cientos de personas acudieron al encierro, organizado con motivo de la fiesta patronal. / C.C.

El tradicional festejo taurino culminó los actos para honrar a la Virgen de la Soterraña, patrona de la villa

C. CATALINAOlmedo

Olmedo, la Villa del Caballero, volvió a bajar un año más el telón de los encierros camperos por esta temporada en la provincia de Valladolid. El festejo taurino tradicional tenía lugar con numeroso público a lo largo del vallado situado en la margen derecha de la carretera de Matapozuelos, como el del privilegiado mirador del Hontanar, y el de la prolongación de este hacia la carretera de Medina del Campo, pese a ser jornada festiva únicamente en Olmedo.

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Y es que cuando todavía resonaban los ecos de los festejos taurinos de las pasadas fiestas patronales en honor a San Miguel y San Jerónimo, la maquinaria festiva volvió a ponerse en marcha de nuevo en Olmedo, y por extensión en los siete pueblos de su histórica Comunidad de Villa y Tierra, para honrar a su patrona, la Virgen de la Soterraña, con otro encierro campero tradicional al estilo de la villa, al igual que los anteriores, declarado de Interés Turístico Regional.

El encierro comenzaba pasadas las 17:30 horas, como es norma tras el disparo de una potente bomba, en los corrales de la dehesa con cuatro novillos-toros de la ganadería gaditana San Miguel arropados por una parada de una decena de cabestros, conducidos por más de un centenar de caballistas, que concluía poco después de una hora.

El recorrido campestre resultó un tanto caótico ya que los caballistas no fueron capaces de guiar de forma compacta la manada, que antes de salvar la carretera de Matapozuelos ya se había disgregado marchando cada bravo por un lado y manso por otro. Tras varios intentos, finalmente uno lograba aproximarse a la zona más estrecha del embudo, pero sin llegar a entrar al recorrido urbano poniendo pies hacia el campo nuevamente.

Entre tanto, en medio de grandes nubes de polvo, toros y caballistas iban de un lado para otro en medio de la expectación del público, que vio como poco a poco, primero uno y después otro de los de San Miguel, con la ayuda de los aficionados a pie llamándolos con paraguas y jerséis fueron aproximándose al inicio del recorrido urbano, no sin dar algún susto al dar en varias ocasiones sobre las vallas.

El tercero y los mansos tardaron un poco más en hacer lo propio. Tras varios intentos frustrados de escape, el cuarto llegó a los corrales de la plaza de toros en una jaula acoplada a un tractor tras ser capturado entre la carretera que conduce a la azucarera Acor y Hornillos de Eresma y el cementerio ante la imposibilidad de reconducirlo a la zona de embudo para que entrara por su pie. Finalizado el encierro a continuación se lidio un novillo de prueba para los aficionados en la plaza de toros.

La jornada festiva en honor a la Santísima Virgen de la Soterraña, en la que además se celebro la tradicional Fiesta de la Banderita con la acostumbrada cuestación a favor de Cruz Roja, comenzó a las 9:00 horas con una misa en la cripta de la iglesia de San Miguel; para continuar a las 12:00 en dicho templo, donde tuvo lugar una misa en honor a la patrona con asistencia de las autoridades locales, encabezadas por el regidor, Alfonso Centeno, a quien acompañaba el presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y representantes de los siete municipios de la Comunidad de Villa y Tierra, la reina y damas honor de las Fiestas, las camareras y representantes de las Cofradías de la Virgen y el Pino y el Coro de Villa y Tierra junto con la Asociación Musical Villa de Olmedo.

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