Desahucios en Arroyo: «Nos echan del piso después de siete años sin darnos opciones»

Sonia sujeta uno de los cuadros de su casa de Arroyo, que tendrá que trasladar hasta el guardamuebles. /RODRIGO JIMÉNEZ
Sonia sujeta uno de los cuadros de su casa de Arroyo, que tendrá que trasladar hasta el guardamuebles. / RODRIGO JIMÉNEZ

Sonia, inquilina de Sareb en Arroyo, tiene que regresar después de una década a la casa de sus padres por un desalojo judicial

Jorge Moreno
JORGE MORENOVALLADOLID

El año 2017 y lo que va de este ha sido un 'annus horribilis' para Sonia. Ha perdido su empleo después de catorce años como especialista en el mundo del arte, y «para colmo nos echan del piso tras estar siete años viviendo». En la mesa de su casa esta profesional con dos carreras universitarias tiene el presupuesto por escrito de una empresa de mudanzas.

«Los estamos pidiendo porque para el 19 de mayo tenemos que irnos, aunque todavía no se haya celebrado el juicio, que será el 15 de junio, algo que no comprendemos», explica.

Sonia llegó al barrio de Sotoverde de Arroyo de La Encomienda en plena crisis inmobiliaria, y lo que parecía que iba a ser una renta aceptable de la constructora riojana Urbalid XXI (450 euros al mes, incluida comunidad) se ha convertido en un problema de papeleos, juzgados y sobre todo ansiedad.

«Firmé el contrato en diciembre de 2011, y al poco tiempo tuvimos problemas con cortes de suministros en la comunidad porque la constructora entró en concurso, antes de que el piso se lo quedará la Sareb», dice.

Su situación de desempleo ha obligado a que el Colegio de Abogados le designe una letrada de oficio, que estos días estudia acelerada un expediente de cerca de 200 páginas para oponerse al desalojo. Una decisión judicial que no podrá evitar, ya que una decena de juzgados de Primera Instancia de la capital están dando la razón a la propietaria del edificio, como fija la ley.

«Me reclaman 11.284 euros en concepto de rentas y costas por un año y tres meses que dejé de pagar, pese a que les pedí que me dieran el número de cuenta», explica.

Durante un tiempo, fue Hacienda la que cobró las rentas por el embargo de Urbalid. Pese a ello, a Sonia no le salen las cuentas puesto que si su renta era de 450 euros al mes, según el contrato, ahora Sareb le pide 585 euros. «Los 15 meses, descontada la comunidad que hemos ido pagando, serían unos 5.945 euros de deuda real», apostilla.

Mobiliario al guardamuebles

Al igual que otros inquilinos del edificio de la calle Arnaldo de Vilanova 8, de Arroyo de la Encomienda, Sonia ha defendido una negociación con la propiedad sobre los servicios que dejaron de tener en ese tiempo porque les cortaron por impago hasta que los arrendatarios decidieron aportar los fondos.

«Les dije por escrito que me descontasen la cuota y abonaba el resto, y no he recibido respuesta. Solo quieren que nos marchemos para sacar los pisos a la venta que, por otra parte, no nos los ofrecen».

Sin deudas con la comunidad desde hace un año, y pagando a Sareb la renta, la pareja abandonará estos días su piso de 75 metros cuadrados y dos habitaciones, que cuando firmó en 2011 fue tasado en 198.000 euros, con garaje y trastero. Ahora Sonia desconoce cuál es el precio que pide Sareb, pese a que en su contrato tenía opción de compra.

«El mobiliario irá a un guardamuebles, que me cobra 50 euros al mes; otra parte, al pueblo de mi chico, y las 20 plantas, a casa de mi madre en Parquesol», dice triste.

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