Doce pisos tutelados para mayores en un palacete completarán la residencia en Jesuitinas

Obras en de la residencia en el antiguo colegio de las Hijas de Jesús. /G. VILLAMIL
Obras en de la residencia en el antiguo colegio de las Hijas de Jesús. / G. VILLAMIL

Clece negocia completar su complejo para mayores con apartamentos asistidos en la casa de los Escudero-Herrera

J. Asua
J. ASUAVALLADOLID

Una manzana con solera en pleno casco histórico, que estará tomada por los vallisoletanos más veteranos. El trapecio formado por las calle López Gómez, Fray Luis de León, Francisco Javier Martín Abril y Nuñez de Arce, donde en 2012 se anunció la apertura de un hotel de cinco estrellas, se convertirá en pocos meses en el ‘complejo’ para mayores más grande y céntrico de la ciudad. A la conversión del antiguo colegio de las Hijas de Jesús (Jesuitinas) en una residencia privada para este colectivo, que gestionará Clece, se suma el centro municipal de ocio abierto en febrero para dar servicio a la población mayor de 65 años, que ocupa el Palacio de los Villagómez (siglo XVII), con entrada por Fray Luis de León. Al tiempo, la promotora del geriátrico negocia con la propiedad del contiguo palacete de los Escudero-Herrera, del siglo XVI y con acceso desde la misma vía, trasformar este inmueble protegido en un espacio con doce apartamentos tutelados para mayores, cuyos trabajos de adecuación podría superar el millón de euros, según las primeras estimaciones de la compañía Clece.

«Se están manteniendo conversaciones con los dueños y al ser un edificio histórico protegido también debemos contar con las autorizaciones del Ayuntamiento de Valladolid y la Dirección General de Patrimonio», explican con cautela fuentes de la empresa. Este palacio renacentista está ahora vacío. En su planta baja, cuenta con una capilla, ya en desuso, mientras que en los dos pisos superiores hay habilitadas aulas y la laboratorios, que, de salir adelante el proyecto, se transformarían en doce pequeños pisos asistidos para los que prefieren mayor intimidad y que podrán contar con la carta de servicios de la residencia de mayores. De hecho, ambos espacios están interconectados a través de una especie de claustro-balaustrada que da al antiguo colegio de las religiosas.

Mientras se negocia esta ampliación del proyecto de Clece, ochenta operarios trabajan en la adecuación del antiguo centro de enseñanza en una residencia, que contará con 103 habitaciones (186 plazas) y todos los servicios para atender a los inquilinos. Las obras marchan a buen ritmo y se espera que en enero estén concluidas tras una inversión de 4,8 millones de euros. Para su apertura habrá que esperar a las autorizaciones de la Junta de Castilla y León, que podrían llegar en dos o tres meses tras la conclusión de la profunda reforma. Fuentes de la empresa destacan la «gran acogida» que su proyecto está teniendo en la capital. Nada menos que noventa personas se han interesado por contar con una plaza en este centro, que se llamará Patio de los Palacios y que ofrece información en el teléfono 900 80 21 03. Su céntrica ubicación la convierte en una alternativa para los mayores que han vivido durante toda su vida en la zona. Según los datos del padrón municipal, el casco histórico cuenta con una población mayor de 65 años cercana a las diez mil personas, lo que supone casi el 32% de los residentes totales en el cogollo de la capital.

Ahora, los empleados de la empresa Dragados cambian ventanas y distribuyen las habitaciones, que tendrán una superficie de entre 20 y 25 metros cuadrados. En la lista de servicios de esta residencia, la más grande situada en el centro urbano, se incluyen salas de rehabilitación, de estimulación sensorial y cognitiva, así como una enfermería. Está previsto que cuente con una plantilla de noventa personas cuando esté a pleno rendimiento.

Entre los espacios más representativos, destacará el antiguo patio del colegio, de 1.200 metros cuadrados, que se pretende convertir en un ‘jardín urbano’, con zona de terraza, bancos y aparatos biosaludables para los inquilinos y sus familias. Arriba, en la azotea, también se quiere habilitar una zona solárium para que pueda ser utilizada por los residentes, que tendrán que abonar entre 1.600 y 2.000 euros al mes. Este no es el único proyecto dentro de la expansión de Clece en la capital. En Parquesol se ultiman también las obras de otra residencia –Los Altos de Parquesol– con 46 plazas, que se abrirá en los próximos meses.

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