«El doblón de plata español llegó a ser la primera moneda mundial»

Almirante Teodoro Esteban López Calderón. /GABRIEL VILLAMIL
Almirante Teodoro Esteban López Calderón. / GABRIEL VILLAMIL

Teodoro López Calderón, almirante jefe del Estado Mayor de la Armada (Ajema)

Jorge Moreno
JORGE MORENOVALLADOLID

Jefe militar de la Armada española, el almirante López Calderón (Cartagena, 1954) considera que el congreso que se inauguró ayer en Valladolid, busca poner en su contexto histórico la dimensión de esta primera vuelta al mundo y la valentía de aquellos hombres que la protagonizaron.

–¿Qué objetivo se plantean con esta efemérides histórico-naval?

–Se trata de un ciclo de conferencias en las que expertos e historiadores analizarán las expediciones y su contexto. También pretendemos dar un justo valor a la figura de Juan Sebastián Elcano, que se arriesgó a otra vuelta distinta de regreso atravesando otros océanos de los que propuso el portugués Magallanes. Esa fue la trascendencia de esta vuelta al mundo. Este congreso se ha hecho para conmemorar el quinientos aniversario de la firma del acuerdo del rey Carlos I con Magallanes. Ese acto tiene su relevancia, ya que fue lo que facilitó todo lo demás.

–¿Un encuentro como este es más para especialistas históricos o un medio de difusión de la cultura de Defensa?

–Es un acto de especialistas históricos, pero no podemos dejar de lado que se trató de una expedición militar naval, puesto que fueron en barcos de guerra. Magallanes ostentó de hecho el título de capitán general que mandaba esa escuadra de cinco buques. La transcendencia de la expedición supera el hecho naval, porque comportó una conexión de continentes y culturas. Hasta ese momento de la historia, no se había llevado a cabo. Pasamos de un mundo regionalizado a otro global. Eran marinos y con la bandera de la Corona participaron en una proyección del país. Creo que los españoles deben de conocer lo que han hecho sus Fuerzas Armadas a lo largo de la historia.

–¿Qué resaltaría de la participación de mercaderes?

–Los expertos han confirmado el impulso innovador de la España del siglo XVI. Acabábamos de finalizar la unificación y las ansías de expansión eran evidentes. Ese impulso se materializó con la participación de otros agentes sociales y económicos. Hay un hecho significativo como es que el doblón de plata español llegó a ser la primera moneda global que ha tenido la humanidad. Ni China en su comercio con occidente alcanzó este logró, que hasta mediados del XIX admitía nuestra moneda. Si analizamos las bases de esta macroglobalización, las mismas se establecieron con la primera vuelta al mundo y las Capitulaciones de Valladolid.

Papel de la marina

–¿Olvida la opinión pública el papel histórico de la marina?

–Pienso que no. Ahí está el descubrimiento de América. El dominio durante siglos de los mares ha sido de la Armada española. No es justo decir que estamos olvidados, porque ahí están figuran tan importantes como Blas de Lezo. Pagamos quizás con que la actividad del marino no es tan visible como la de los ejércitos de Tierra, ya que se da donde nadie nos ve. En la mar estamos solos.

–¿El Gobierno Vasco se ha interesado por este logro de la primera vuelta al mundo y la figura de Elcano?

–Estamos empezando con esta conmemoración, y desde luego en la participación para este tipo de eventos se cuenta absolutamente con todo el mundo. Actualmente con el Ejecutivo Vasco no hemos establecido ninguna relación, pero sí con otras partes de la sociedad vasca. De hecho tenemos pensado llevar el buque escuela Juan Sebastián Elcano a Guetaria.

–¿Qué función tiene el buque escuela en un momento de desarrollo tecnológico para la Marina?

–Es fundamental. Aunque la tecnología ayuda a infinidad de actuaciones en la mar, incluidas las de combate, el marinero tiene que estar asentado en el medio en el que se desenvuelve. No existe nada en donde se pueda aprender a tanta velocidad como en un buque de guerra, donde se siente la mar y los movimientos de control sobre el barco. Lo que se logra en este medio costaría años alcanzarlo en un buque de motor. La adaptación al medio marítimo del alumno es imprescindible, y es bueno hacerlo en un buque de vela. Así lo practican muchos países.

–¿Que resaltaría del marino de 1522 respecto al actual?

–Lo que a mi me asombra es el valor y el arrojo extraordinario de aquellas personas del siglo XVI. Cuando uno lee los relatos de la expedición de la vuelta al mundo se queda asombrado de la perseverancia y capacidad de sufrimiento. Pasaron de todo: desde fríos, calores, hambre, enfermedades, sed y navegaciones muy largas. Era una vida en la mar muy dura, que hoy no concebimos sin la técnica naútica.

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