Emprendedores Bbva

La cultura del condimento

Isabel Pajares Aguayo, gerente de La Botica de la Madre Tierra. / Laura Negro
Isabel Pajares Aguayo pone en marcha su sueño empresarial: La Botica de la Madre Tierra
Laura Negro
LAURA NEGROValladolid

Dice que tiene alma de emprendedora y su carácter inquieto, independiente y entusiasta lo corrobora. No se ha conformado con aquello que ya tiene seguro y ha querido ir un paso más allá aventurándose en lo desconocido, simplemente porque le hace ilusión. Sus 58 años no le han frenado para poner en marcha un nuevo sueño empresarial, La Botica de la Madre Tierra, una tienda especializada en especias situada en la calle Platerías de Valladolid. Ella es Isabel Pajares Aguayo, quien desde hace 34 años regenta su propio centro de estética, llamado Belleza y Solidaridad, ya que siempre le ha gustado colaborar con causas solidarias, especialmente con ACNUR. Toda su vida la ha pasado dedicada a los tratamientos de belleza, facial y corporal, algo que le apasiona, pero en los últimos meses sentía que debía hacer algo más. «Siempre he tenido la inquietud de seguir emprendiendo. Me gusta enseñar y transmitir a la gente todo lo que yo sé. Es algo innato en mi. El hecho de tener 58 años y un negocio estable desde hace décadas, no ha sido un impedimento», explica Isabel.

Hace un año empezó a leer sobre las propiedades y beneficios de las especias. El tema le fascinó y empezó a documentarse a fondo sobre este producto de la tierra y pronto sintió la necesidad de compartir esos nuevos conocimientos. Así surgió la idea de montar una tienda de especias y enseguida se puso manos a la obra. Muy pronto encontró el local adecuado para su negocio y después de eso, según ella, «todo ha ido rodado. Llevo muchos años trabajando como autónoma, así que solo me ha hecho falta dar de alta mi nueva actividad, tanto en Sanidad como en el ayuntamiento».

De cerca

Emprendedora:
Isabel Pajares Aguayo. (58). Esteticien.
Fecha de inicio de la actividad.
7 de abril de 2017.
Contacto.
Calle Platerías 16 -47003- Valladolid. Telef: 983 300 210

Isabel tenía muy clara la idea de negocio, la decoración y la identidad corporativa que quería para su tienda, de hecho, ella misma ha diseñado el logotipo que luce en la entrada del establecimiento. Es clienta del BBVA desde hace 34 años, y una vez más, ha querido confiar en la entidad para la puesta en marcha de este nuevo proyecto. «Abrí la cuenta en mi oficina de la calle 2 de Mayo, y abrí una nueva cuenta y contraté el servicio de datáfono. Allí me han dado todo su apoyo y asesoramiento», explica satisfecha. En La Botica de la Madre Tierra, Isabel cuenta con un amplio catálogo con más de 100 referencias de producto. Además, con la venta a granel promueve un consumo responsable, haciendo que el cliente únicamente compre lo que va a consumir, eliminando envases innecesarios. «Todos mis productos son de primera calidad y los proveedores son todos españoles, aunque cada especia tiene su lugar de origen. Más adelante también pondré a la venta miel y cereales. De momento, me quiero centrar en las especias», explica.

Dentro de sus planes más inmediatos está impartir jornadas formativas de forma periódica, en las que explicará cómo dar un buen uso a las especias. También pretende dar un fin solidario a su negocio, para ello, piensa destinar los beneficios obtenidos de una de sus especias, al proyecto solidario ‘Siembra’ de Manos Unidas. «Estoy pensando qué especia destinar a esta causa, porque quiero que tenga un significado especial», indica.

Crear cultura en Valladolid

Su objetivo, más que la venta, es crear cultura en Valladolid sobre la importancia de estos condimentos y mostrar sus infinitos usos. «Las especias son un producto maravilloso. Todas ellas sin excepción, tienen aplicaciones culinarias, médicas y estéticas. Por ejemplo, la cúrcuma, que ahora está en auge, bien aplicada, se puede usar para sanar enfermedades ya que es un antiinflamatorio y un anticancerígeno en potencia. Mezclada con aceite, es excelente para dar masajes y aplicar en cicatrices y además, va bien con todo tipo de platos. El secreto está en saber utilizarlas en su justa medida», expone esta emprendedora, quien además, tiene recetas en su tienda a disposición de los clientes.

Isabel no está sola en su tienda. Ha contratado a Vanesa, quien cuenta con amplia experiencia en el mundo de las especias ya que durante años ha trabajado con ellas en Marruecos. Entre las dos, realizan mezclas especiales que se pueden utilizar como condimento culinario y cuya composición y proporciones no quieren desvelar. Entre éstas destaca el polvo de las cinco especias, ideal para sublimar el sabor de carnes y aves, Baharat, que es una mezcla de especias de la cocina árabe, o el Ragin Cajún, típico de la comida hindú. «Yo amo este producto y mi máximo objetivo es que el público vallisoletano, también lo aprecie como se merece. Deben perder el miedo a probar nuevos sabores y no limitarse a las especias más típicas como puede ser por ejemplo la pimienta negra, ya que la rosa y la verde también son exquisitas. Hay una creencia generalizada de que la comida especiada es fuerte y pesada, pero es todo lo contrario. El 99% de las especias son digestivas». Esta tienda especializada lleva tan sólo un mes en marcha, pero su dueña ya hace un balance muy positivo. «Es complicado compaginar ambos negocios, pero también es doblemente satisfactorio», concluye.

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