El Cubo de Villa de Prado, un centro de enogastronomía

El Cubo de Villa de Prado, un centro de enogastronomía

El proyecto, adjudicado por 95.000 euros, pilotará desde la ciudad la promoción de los alimentos, vinos y recursos de la provincia

Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTEVallaodlid

Un espacio sensorial, con el que cautivar al turista de la ciudad y empujarle hasta cualquiera de los centros turísticos de la Diputación, a cualquiera de las cinco Denominaciones de Origen que surcan el territorio vallisoletano, a sus rutas vinícolas o al medio de producción de los alimentos tradicionales y artesanos que otorgan calidad a su agroalimentación. El Cubo de la antigua Granja José Antonio, en el Plan Parcial Villa del Prado de la ciudad, se estrenará en el primer trimestre del año 2018 como Centro de Dinamización Enogastrononómica y Promoción Turística de Valladolid, desde donde la Diputación Provincial pilotará la estrategia de turismo y ofrecerá en plena ciudad los recursos que atesora su medio rural.

Impulsado tras una propuesta que el Grupo Provincial Ciudadanos grapó al acuerdo de presupuestos del año 2017, y adjudicado hace un mes por 95.000 euros, el proyecto se convertirá así en una muestra de la cultura del vino y de los alimentos de Valladolid. Y lo hará en dos plantas, en dos zonas perfectamente diferenciadas con las que la Diputación pretende dotar de un nuevo uso a este espacio urbano, cerrado desde el año 2008.

El proyecto con el que la empresa Edwindo 4 Morcaro SL ha conseguido adjudicarse su construcción reserva una planta baja, de 176,59 metros cuadrados, a una zona polivante que albergará un punto de información, una sala multifuncional y un espacio ‘gourmet’. Un área que ocupará 162,50 metros cuadrados de esta planta baja, con una recepción en la que se informará a los visitantes sobre el turismo enológico, de naturaleza y gastronómico de la provincia, pero que servirá también para presentar los productos de Valladolid. La clave de esta zona estará en el diseño del elemento central arquitectónico, una estructura de dos alturas, fabricada en madera, que mostrará de forma atractiva los productos de Valladolid.

Esta singular instalación contará en la parte superior con un espacio expositivo para los productos agroalimentarios y denominaciones de origen de la provincia, con una vinoteca y una zona reservada para productos de calidad como el ajo o la lenteja de Tierra de Campos y otro para representar una escenografía de artesanía popular. Contará además con un punto de información para realizar actividades diversas, como presentaciones de productos, espacio gourmet, zona de catas, conferencias, talleres y ‘show cooking’.

Degustaciones 'in situ'

En este elemento arquitectónico se reservará un espacio para una cámara frigorífica, una vinoteca y una vitrina expositiva refrigerada. A su alrededor habrá mesas altas de cátering para degustar los productos de la provincia. «Aquí queremos dar a conocer los productos para que los visitantes se acerquen a los pueblos, al lugar donde se fabrican o elaboran», señala el diputado de Desarrollo Económico, Víctor Alonso.

La parte trasera, rotulada con las letras Q-BO, contará con una pantalla de 60 grados que servirá para la proyección de vídeos promocionales o presentaciones.

Los otros 14,19 metros cuadrados de la planta baja se reservarán así para un espacio interpretativo, repleto de paneles en formato retroiluminado, con información sobre el turismo enológico, de naturaleza, cultural y gastronómico de la provincia. En el centro, el visitantes dispondrá de un asiento amplio para su descanso y desde el que podrá contemplar la información de los paneles. En ese mismo espacio, en otra pared, se habilitará una pantalla táctil de 42 pulgadas, con un mapa interactivo de la provincia de Valladolid que recogerá las zonas y pueblos que la integran, así como los productos, gastronomía o recursos turísticos más destacados.

El Centro de Dinamización Enogastronómico y Promoción Turística se completará en la primera planta con una sala de actividades, que contará con 65.12 metros cuadrados. Será un espacio multifuncional, reservado a actividades educativas, de ocio y promocionales, vinculados con la riqueza enogastronómica de la provincia, de tal forma que se puedan organizar catas, degustaciones, maridajes, presentaciones o jornadas. La sala estará dotada de una pantalla automática retráctil, un proyector, quince mesas de cátering, otras 12 altas y 50 sillas. Además contará con equipamiento informático.

El diseño mantendrá el formato de la planta baja, con un mural rotulado con los elementos enogastronómicos más importantes de la provincia y las letras Q-BO, que hacen alusión al Cubo, que es como se conoce a este espacio de la Granja José Antonio.

Tras su adjudicación hace unas semanas, la empresa Edwindo4 Morcaro SL tiene un plazo de dos meses para concluir el proyecto y abrirlo al público.

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