Cuatros años de cárcel por acuchillar a un hombre por roncar

Cuatros años de cárcel por acuchillar a un hombre por roncar
Efe

El joven, que asestó cuatro puñaladas a su compañero en el Centro Reto, asumió la autoría y vio rebajada la pena a la mitad

J. Sanz
J. SANZ

El joven que acuchilló a su compañero de habitación en un centro de rehabilitación de Reto porque le molestaban sus ronquidos asumió ayer la autoría de la agresión, registrada a comienzos del año pasado en la residencia del Camino Viejo de Renedo, y aceptó una condena de cuatro años y tres meses de prisión por un delito de lesiones con arma peligrosa con la agravante de alevosía y la atenuante de trastorno mental, fruto de su dependencia por entonces del consumo de cannabis y de un trastorno múltiple de la personalidad. El ya condenado por estos hechos, Bryan Zepeda Sauceda, de 22 años, se benefició así de una más que notable rebaja de la condena a la que se enfrentaba, que alcanzaba los diez años de cárcel por un delito de asesinato.

Los hechos se remontan a la madrugada del 17 de febrero de 2017, cuando el joven estaba acogido en la residencia de rehabilitación que Reto tiene en el Camino Viejo de Renedo, una calle perpendicular al paseo de Juan Carlos I, al final de Pilarica. Allí, según confesó él mismo aquella noche y acaba de asumir ahora ante la Audiencia Provincial, cogió «un cuchillo cebollero de 23 centímetros de hoja», fue directo a por un compañero que dormía en una litera de la misma habitación y le asestó sin mediar palabra cuatro cuchilladas en el brazo, en la mano y en la axila.

Confesión espontánea

Después, al despertar los gritos de la víctima al resto de residentes, salió de la habitación gritando «ya está», «la paga del pecador es la muerte» y «alguien tenía que morir», según recoge el escrito de calificación de la fiscal, asumido por el acusado.

El propio sospechoso, que no huyó, fue detenido minutos después por la Policía Municipal en la propia residencia, donde confesó la autoría y alegó que había acuchillado a su compañero para que dejara de roncar porque le molestaba. La suerte quiso que la víctima, un hombre de 53 años, no sufriera daños vitales, aunque tuvo que ser intervenido de urgencia y tardó más de cuatro meses en terminar la rehabilitación. El herido, eso sí, sufre secuelas por la agresión en forma de pérdida de movilidad en el brazo y la mano izquierdas.

La víctima, pese a todo, renunció a ejercer la acusación contra su agresor e, incluso, declinó recibir una indemnización por las secuelas. De manera que Bryan Zepeda Sauceda, que permanecía encarcaledo desde su detención la noche de autos, tendrá que cumplir lo que le queda de pena, hasta sumar los cuatro años y tres meses, y abonar una indemnización de tan solo 2.345,80 euros a Sacyl por los gastos de hospitalización del hombre acuchillado.

El acuerdo entre la fiscal y la defensa previo a la celebración del juicio, previsto para ayer en la Sección IV de la Audiencia Provincial, evitó la celebración de la vista y el propio presidente del tribunal leyó la condena del acusado, que ya es firme, a menos de la mitad de la pena a la que se enfrentaba inicialmente.

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