El Ayuntamiento prevé un espacio cultural para las antiguas Galerías López Gómez

Estado actual de las Galerías López Gómez. /G. VILLAMIL
Estado actual de las Galerías López Gómez. / G. VILLAMIL

El inmueble servirá para que colectivos ciudadanos del mundo de las artes puedan desarrollar sus proyectos

Jorge Moreno
JORGE MORENO

Un año después de que se produjera el cierre de las Galerías López Gómez, el Ayuntamiento de Valladolid ya tiene previsto darle un uso a esta superficie municipal, que cuenta con unos 2.000 metros cuadrados que atraviesan incluso por debajo de la calle. Del olor a los pescados, carnes y embutidos de los antiguos puestos comerciales a convertirse en un espacio para fines culturales.

Esa es la opción que toma más cuerpo en una parte del equipo de Gobierno, defendida por la Concejalía de Cultura, que dirige Ana Redondo. Después de más de cuatro décadas abierto, este mercado municipal cerró sus puertas el 30 de noviembre de 2016, tras años de agonía por la falta de renovación de las instalaciones y la salida de los comerciantes que allí vendían. En los años 70, llegó a tener hasta 60 puestos de alimentación.

La instalación en los últimos años de cadenas de supermercados en la zona de la Antigua, plaza de San Juan y Fidel Recio, no hizo sino caer las ventas de los puestos en este inmueble.

Para el próximo día 15, está previsto que el Ayuntamiento presente el nuevo proyecto para estas galerías, que iría destinado para agentes vinculados a las industrias culturales. Pendiente, sin embargo, de que la Junta de Gobierno apruebe este tipo de uso, es la Concejalía de Hacienda, que dirige Antonio Gato, el departamento que está encargado del inmueble.

Gato recordó las dificultades para poner a la venta esta superficie por las características físicas que tiene. «Está en su mayoría en un sótano que no tiene luz natural y habría que hacer obras. Por el momento el destino parece que sea dotacional, ya que varias de las concejalías se mostraron en su día interesadas. La de Cultura es la que ha presentado un proyecto que debemos de acordar en Junta de Gobierno», dijo el edil de Hacienda, responsable del patrimonio municipal.

De este modo, los pasillos de este espacio volverían a cobrar vida, no sin antes realizar la remodelación correspondiente que tiene que ser aprobada por Urbanismo.

Según indicaron fuentes municipales, la Concejalía de Medio Ambiente y Sostenibilidad, encargada de la gestión de los mercados, dejó de tener competencia sobre estas galerías tras clausurarse a finales del año pasado. Aunque se había barajado la posibilidad de que su nuevo uso estuviera relacionado con el Área de Servicios Sociales, la apertura en febrero pasado del Centro de Personas Mayores Fray Luis de León permitirá la atención para unos 12.000 usuarios potenciales de la zona centro de la capital.

La instalación de este centro, ubicado en el Palacio de Villagómez, se efectuó gracias a la cesión gratuita por parte de la empresa, que lo adquirió a las antiguas propietarias, la congregación Hijas de Jesús, que lo había comprado a principios del siglo XX y que mediaron para que el uso por parte del Ayuntamiento fuera posible.

Inicialmente la ocupación de esta parte del palacio se realizó a través de una cesión temporal de seis meses, hasta que se ejecutasen las obras del centro de San Juan, donde se invirtieron 900.000 euros. Posteriormente se renegoció para que tuviese un carácter permanente.

Este centro, que abre de lunes a viernes de 9 a 14 horas y de 16 a 20, y sábados, domingos y festivos de 11 a 13:30 horas y de 16 a 20 horas, ofrece talleres de promoción de la salud, informática, artes escénicas, plásticas y musicales. Dispone también de prensa diaria.

En febrero de este año, el alcalde, Óscar Puente, reconocía que aunque la zona centro de la ciudad carecía de dotaciones deportivas, las galerías López Gómez, «no resultaban un lugar adecuado para instalar un centro deportivo por su distribución interna y por la poca superficie de la que dispone ese espacio».

Ya entonces el regidor de la capital aseguraba que el equipo municipal estaba «buscando alternativas para paliar ese déficit de dotaciones deportivas en el casco histórico». Una búsqueda que, no obstante, en el caso de las Galerías ya parece tener un destino, en este caso para un proyecto cultural a medio plazo que se deberá ir concretando.

Demanda de centro sanitario

Frente a la demanda vecinal para que se instalase un centro de servicios para personas mayores, en este caso un consultorio sanitario que evitase que los pacientes tuvieran que acudir a los médicos de la Casa del Barco, el Ayuntamiento optó por abrir uno social a escasos metros de las antiguas galerías comerciales, el de Fray Luis de León 13.

«Con los recursos disponibles hemos de priorizar las inversiones a realizar y, en este momento, nos parece más urgente crear un centro que atienda a las numerosas personas mayores del centro de la ciudad», explicó en su momento Óscar Puente.

La edil de Cultura, Ana Redondo, insistió ayer en que «el equipo de Gobierno ya ha acordado que el uso que se dará a estas galerías será el cultural. Sí que es cierto que se barajaron diferentes opciones, pero la elegida parece la más acorde para dinamizar esa zona céntrica de la ciudad». De materializarse la iniciativa, los colectivos que trabajan en el mundo de la cultura dispondrían en el área próxima a la Universidad de unos 2.000 metros cuadrados para desarrollar sus proyectos.

Abiertas desde 1973

La clausura en noviembre del año pasado de las Galerías López Gómez causó cierto disgusto entre los clientes que residían en las proximidades de la Plaza Universidad y en el entorno de la catedral. Desagrado que fue matizado porque, como algunos de reconocían, «el mercado se fue ‘muriendo’ poco a poco con la marcha de los puestos de carnes y pescaderías, en este último caso de gran calidad».

Tanto consumidores como vendedores no tenían reparo en reconocer que los últimos meses del 2016 fueron «desoladores», al ver cómo una superficie comercial tradicional era un pasillo con persianas y rejas echadas, con viejos rótulos de fruterías y huevos.

Las galerías se abrieron el 1 de marzo de 1973 de martes a sábados, con una parte de los titulares de los puestos que procedían del antiguo mercado que operaba en la plaza de Portugalete. Las licencias de los espacios se fueron renovando año tras año hasta que en el 2008 el Consistorio dejó de invertir. Las jubilaciones de industriales, y las caídas de las ventas por la crisis, hicieron el resto.

Los últimos vendedores en abandonar fueron del sector cárnico, dos de ellos optaron por el ofrecimiento municipal para instalarse en el mercado del Val, recién remodelado, y otro montó el puesto en el de la Rondilla, salvándose así media docena de puestos.

Ha sido precisamente hasta este punto, entre las calles de San Benito y Sandoval, al que se han tenido que dirigir la mayoría de los consumidores de la zona, junto al del mercado del Campillo, que hace tres semanas ha visto como se otorgaba la gestión de los 65 puestos a la Asociación de Industriales, que se encargará también de explotar las 106 plazas de aparcamiento de vehículos para clientes.

Transformarse o morir. Esa era la cuestión que la administración municipal ha tenido que resolver con este viejo inmueble del patrimonio local. El tiempo dirá si las actividades culturales que se programen sirvan para revitalizar una zona vecinal, en la que todavía hoy se mantienen las señales de carga y descarga para furgonetas.

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