El chino pide paso en las aulas de Valladolid

Beatriz Santos, profesora de chino del IES Arca Real de Valladolid, y Yue Wang, auxiliar china de conversación. /Rubén Cacho/ Ical
Beatriz Santos, profesora de chino del IES Arca Real de Valladolid, y Yue Wang, auxiliar china de conversación. / Rubén Cacho/ Ical

Beatriz Santos, del IES Arca Real, y Junming Yao, del IES Núñez de Arce, son las únicas profesoras de ESO y Bachillerato de la comunidad que enseñan la lengua asiática, ambas en Valladolid

ICAL

La enseñanza del chino cobra fuerza con ritmo lento pero sostenido en las aulas de Castilla y León, única comunidad del país con currículo oficial propio publicado en Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), donde en sus cuatro cursos se imparte a estudiantes de once a 15 años bajo la denominación de 'Lengua y Cultura China'. En Bachillerato, forma parte de la oferta específica autonómica que los centros docentes pueden desarrollar pero no como asignatura evaluable. El aprendizaje solo se lleva a cabo de momento en dos institutos de la capital vallisoletana.

La profesora titular del IES Arca Real de Valladolid, Beatriz Santos Carrera, es una de las valedoras del aprendizaje de chino y de la necesidad de ir consolidándolo en los centros docentes por su auge e influencia económica y cultural. Licenciada en Estudios de Asia Oriental especialidad chino, además de en Filología Inglesa, lleva cinco cursos enseñándolo dos horas semanales a 52 alumnos de ESO, labor que compagina con clases de inglés y la jefatura de estudios del centro.

«La experiencia es muy gratificante en nuestro centro al aumentar el número de alumnos cada curso y porque cuando acaban en el instituto muchos continúan y se matriculan en la Escuela Oficial de Idiomas para seguir estudiando. Es un signo claro de que les gusta el chino y les engancha, junto al hecho de que van adquiriendo suficientes habilidades si pretenden viajar y entenderse bien con la población nativa para cualquier petición y leer textos progresivamente», asegura.

La docente considera que el mayor reto se centra para el alumnado en adquirir la escritura ya que el chino tiene signos y no letras y carece de un alfabeto. «No es lo mismo reconocer un carácter que luego escribirlo y hay que tener mucha paciencia», apunta. Además, Santos alude a una materia en la que en dos horas a la semana «da tiempo a aprender todas las destrezas vinculadas al idioma y practicarlas y también hay hueco para conocer muchos aspectos culturales de China», relata.

En torno al tiempo necesario para poder desenvolverse con el chino apunta que depende de muchos factores y «especialmente de las horas de estudio y si existe o no un ambiente de inmersión lingüística, junto a la oportunidades de practicarlo». En su caso, indica que le ha servido de mucho el contar con varias estancias en China a lo largo del verano para realizar cursos de especialización.

«Llevo 20 años en el aprendizaje, empecé en 1998 y quien estudiaba chino entonces en la universidad tenía un perfil distinto basado en la lingüística o la traducción. Ahora muchos estudiantes sienten curiosidad, lo que es muy positivo, o siguen el consejo de padres que les dicen que China juega un papel relevante y que aprender su lengua supone un valor añadido», señala la profesora del IES Arca Real, que posee el nivel B1 de la Escuela Oficial de Idiomas y el HSK4, equivalente al B2 del Instituto Confucio, con varias aulas en España donde se imparte el idioma.

De la academia al instituto

A Beatriz Santos se suma en la enseñanza de chino en Valladolid Junming Yao, profesora interina del IES Núñez de Arce. Obtuvo la titulación de Filología en China y luego vino a España, donde lleva 13 años y realizó un máster de lengua española para extranjeros, obteniendo además el doctorado de Fonética y Fonología. «Empecé dando clases en academias en Valladolid para después enseñar en el instituto cuatro cursos en una primera etapa hasta 2013 y regresé de nuevo el actual curso», cuenta, mientras expone que está preparando para junio la oposición que oferta dos plazas de profesora titular de chino para escuelas oficiales de idiomas en Castilla y León.

Para Yao, el gusto por aprender chino ha ido variando ya que empezó con 38 alumnos de ESO en 2009, que pasaron ser más de un centenar en 2013, mientras que en su retorno al Instituto Núñez de Arce este curso a la cifra se ha quedado en 65. «Lo intentamos es hacer muchas actividades, jornadas culturales y viajes complementarios a la enseñanza del idioma, además de participar en concursos de la Embajada China. Varios alumnos del Núñez de Arce ganaron premios a nivel nacional e internacional y han estudiado en China con becas y ojalá que muchos otros se animen a seguir sus pasos», enfatiza. Sobre el actual curso precisa que ve «muy motivados» sobre todo a los alumnos 38 del primero de ESO, especialmente a raíz de un viaje a Madrid con motivo de la celebración del Año Nuevo Chino que incluyó una visita a un centro que depende del Ministerio de Cultura de China y las oficinas centrales del Instituto Confucio.

Natural de Tanshan, a 150 kilómetros de Pekín, Junming Yao señala que ha acompañado en ocasiones a alumnos cuando han estado en China y «su experiencia ha sido fantástica». Las estancias de estudiantes de IES Núñez de Arce, además de en la capital de país asiático, se han llevado a cabo en Sanghai, Chengdu y Yunnan, ciudad ésta última en la que algunos estudiantes participaron en un Concurso Internacional de Chino con la presencia de países de todo el mundo.

Yao considera que las dificultades que mucha gente en España asocia a la lengua asiática son «un estereotipo», ya que a una temprana edad no es complicado por la facilidad de los niños para aprender idiomas con rapidez. «Desde el nivel cero pueden en solo seis meses realizar una auto presentación. Yo en clase les hablo siempre en chino y aprovechan el tiempo al máximo, pensando y contestando siempre en esta lengua al ser el mejor método de asimilación», asevera.

Otro de los puntos por los que entiende que la enseñanza del chino se va a ir imponiendo en España se centra en el fuerte desarrollo que ha cobrado la economía del país asiático a nivel mundial. «Hay una mayor presencia de empresas que vienen aquí, marcas y tecnología. Antes la imagen de China era diferente y ahora hay muchos campos donde su industria es puntera. Los padres que son empresarios perciben estos cambios y animan a sus hijos a estudiar chino», arguye.

Auxiliar de conversación

Yue Wang, una joven profesora de 21 años, sirve de apoyo este curso a las dos docentes de los institutos vallisoletanos donde se imparte chino como auxiliar de conversación. Realizó la carrera de Filología Hispánica en su país junto un máster de enseñanza de español. «Mi labor se centra en la práctica oral con los alumnos y especialmente en la preparación de aquellas clases relacionadas con la cultura y costumbres chinas. Estudié tres años español en China y dos años más en España», explica.

Sobre su experiencia con los alumnos y su estancia en Valladolid y las diferencias culturales entre España y China sostiene: «Se trata de países distintos y frente al carácter más introvertido de los chinos está lo abiertos que son los españoles, algo que me atrae y enseña otra forma de ver la vida». Finalmente destaca que las clases en los dos institutos donde se prepara como docente «son geniales y mejor de los esperado porque los alumnos están realmente interesados, son participativos y muy activos, lo que representa una gran ayuda para los profesores”.

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