El caudal de los ríos remite en la provincia, pendientes del deshielo de los próximos días

El Pisuerga a su paso por Valladolid. / Rodrigo Jiménez

El Duero entró en alerta en Quintanilla de Onésimo, mientras que el caudal del Cega y el Duratón siguió al alza pero lejos de desbordarse

L. S. / A. O.Valladolid

La mayor parte de los ríos que surcan la provincia de Valladolid mantuvieron su caudal en niveles más elevados de lo habitual pero alejados ya, por lo general, de un posible desbordamiento. El Pisuerga, que en días anteriores había anegado ya algunos de los pasos inferiores y las casetas de la zona de Las Moreras, redujo de forma notable su caudal, pues pasó de los 362 metros cúbicos del día anterior a los 288 que registraba por la tarde. El Duero a su paso por la localidad de Quintanilla de Onésimo se situó en nivel de alerta (104 metros cúbicos por segundo) y alcanzó el máximo en lo que va de año, con 105,20 metros cúbicos. El caudal fue en cambio remitiendo en el caso del Duero en San Miguel del Pino y el Adaja en Valdestillas –que seguían en el umbral de alerta a última hora– y con previsión de que continúe a un ritmo descendiente en las próximas horas.

No obstante, en Valdestillas, que alcanzó el pico de 67,56 metros cúbicos en la madrugada del jueves, el Adaja sí se salió de su cauce en algunos tramos, principalmente en algunas tierras agrícolas y pinares situados en el camino que comunica con la población de Matapozuelos. «Riesgo de que se desborde y afecte a algún edificio no hay, porque el pueblo está situado a mayor altura y tampoco existen edificaciones o inmuebles que puedan resultar afectadas próximas al río», señaló el alcalde de Valdestillas, Alberto Sanz.

Por segunda vez en lo que va de año, el Adaja también se salió de su cauce a su paso por el término municipal de Matapozuelos y rebasó un puente que sirve de enlace con algunas tierras agrícolas, que según precisó su alcalde, Conrado Íscar, dejó incomunicadas por esta vía.

Otras crecidas

Las otras crecidas representativas en la jornada de fue la protagonizada por el Cega en Megeces, con 35,91 metros cúbicos a media tarde (el máximo alcanzado este año fue de 47,42) y del Duratón en Peñafiel, este último tras el desembalse de agua en Las Vencías, en el municipio segoviano de Fuentidueña. Se notó así una nueva crecida después de la sufrida hace un mes que, por los datos, fue ligeramente superior. La zona crítica del Duratón en Peñafiel está en el parque Pedro Burgueño donde se asienta el restaurante Molino de Palacios y que hace cinco años sufrió una crecida muy superior a las del último mes. De momento sus propietarias han decidido tomar medidas de prevención con sacos terreros.

Desde la Confederación Hidrográfica del Duero recordaron que la situación dependerá de las lluvias y del aumento de temperaturas de los próximos días, que podrían desencadenar un deshielo de la nieve acumulada en las montañas y originar un incremento del caudal en determinados ríos. «Dependiendo un poco de la situación de lluvias y la evolución hay algunos ríos que todavía podrían repuntar y sufrir crecidas, aunque ahora mismo todavía no se está registrando esta situación en cabeceras», explicó el comisario adjunto de la CHD, Urbano Sanz.

No obstante, según señaló el jefe de Predicciones de la Agencia Estatal de Meteorología, Jesús Gordaliza, se descarta en principio un deshielo repentino, pues requeriría un frente de lluvias con temperaturas muy elevadas. «De momento no parece que vaya a ocurrir», dijo.

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