El Norte de Castilla
Caso Arroyo
Urbanización de la calle Santa María en el SAU-13. / Gabriel Villamil

Uno de los socios de Mahía amenazó al alcalde de Arroyo con denunciar «lo que se había hecho mal»

  • El responsable de arquitectura de la empresa gallega niega que existiera un trato de favor y destaca que «nosotros sólo intervinimos en el 4% del suelo urbanizable»

Uno de los principales socios de Mahía, Manuel Gómez Maroñas, amenazó al alcalde de Arroyo de la Encomienda con «montar la marimorena» y denunciar «todo lo que se había hecho mal». Así lo aseguró hoy, en la cuarta jornada del juicio del caso Arroyo que se desarrolla en la Audiencia Provincial de Valladolid, Antonio Framillán, otro de los socios de la empresa gallega.

A pesar de las insistentes preguntas del tribunal presidido por Feliciano Trebolle, Framillán confirmó que las amenazas tuvieron lugar en una reunión celebrada en Santiago de Compostela entre él, el alcalde de Arroyo, José Manuel Méndez, y el propio Gómez Maroñas, pero no explicó los argumentos de las mismas.

Según Framillán, estas amenazas fueron un intento de Gómez Maroñas de intentar zanjar sus diferencias con el presidente de la sociedad, Ramón López Casal, sobre la venta de sus participaciones en la sociedad. «Creo que Gómez Maroñas me intentó utilizar para solucionar sus problemas con López Casal», afirmó.

En la sesión de hoy también declaró el responsable de arquitectura y urbanismo de Mahía, Francisco Javier Amenedo Asende, cuando ocurrieron los hechos que se están juzgando. Aseguró que Mahia no recibió ningún trato de favor por parte del Ayuntamiento de Arroyo. Preguntado por el fiscal por la celeridad en la que recibían respuestas y correcciones a sus informes y solicitudes, Amenedo aseguró que era una práctica habitual en el resto de los ayuntamientos en los que trabajaba la empresa.

«Nosotros sólo intervinimos en el cuatro por ciento del suelo urbanizable de Arroyo y no podemos olvidar que cuando llegamos ya estaban trabajando otras muchas empresas», afirmó el arquitecto, a la vez que aseguró que las modificaciones urbanísticas que plantearon al Ayuntamiento sobre los SAU 13 y 9 se hicieron desconociendo la llegada de Ikea al municipio.