Regresa a Valladolid la ‘banda del volante’

El coche en cuestión tras el robo / El Norte

Los ladrones, al igual que hicieron a comienzos de año, sustrajeron el aro de un coche de alta gama en un garaje

J. SANZ Valladolid

Un garaje comunitario de Parquesol volvió a ser el blanco de los integrantes de la ‘banda del volante’ durante el pasado fin de semana. Allí se cobraron su decimotercera víctima en lo que va de año, todas ellas en el mismo barrio, siete meses después de la primera oleada de robos de volantes de vehículos de alta gama en el interior de los estacionamientos de distintos bloques de viviendas. Los hechos, en esta ocasión, tuvieron lugar en la madrugada del sábado al domingo en la calle Juan de Valladolid.

El propietario de un Volkswagen Passat, un turismo con menos de dos años de antigüedad, se encontró el domingo por la mañana con la ventanilla del conductor fracturada y con el hueco del volante que habían arrancado los delincuentes, según confirmaron ayer los vecinos del inmueble y fuentes policiales. Estas últimas aclararon que, por ahora, es la primera denuncia por este tipo de robos que reciben este mes después de sumar una docena entre los meses de diciembre de 2016 y marzo de este mismo año, siempre con el barrio de Parquesol como ­escenario.

Los autores, al igual que hicieron en sus visitas anteriores, se limitaron a extraer el volante de madrugada sin tocar nada más del interior. El modelo elegido, un Volkswagen Passat, ya figuraba en su lista de objetivos de la primera oleada de robos, cuando se llevaron el mismo botín de once modelos deportivos de las firmas alemanas BMW, Audi y la propia Volkswagen –de las equipaciones M, S-Line y GTE–, además de uno más de un Renault Megane GT. Todos ellos estaban estacionados en garajes comunitarios de grandes bloques de viviendas diseminados entre las calles Doctor Villacián, Manuel Azaña o Juan García Hortelano.

Robos por encargo

Los investigadores, dada la especialización extrema de los autores, que nunca sustraen nada más, consideran que se trata de robos por encargo para la posterior venta en el mercado negro de los volantes de los modelos más codiciados, sobre todo, de las citadas marcas ­alemanas.

El coste medio de la reposición del volante, incluida la reparación de los daños causados durante la extracción, ronda los 2.500 euros y puede oscilar quinientos euros arriba o abajo en función de la pericia de los ladrones. «Habitualmente se llevan el aro, los dispositivos electrónicos que van dentro y el ‘airbag’ sin dañar la parte posterior», explicaron en su día fuentes de un ­concesionario.

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