El Ayuntamiento de Valladolid estudia cómo mejorar la comunicación de Policía y Bomberos en 2019

Presentación de seis nuevas patrullas y diecinueve motocicletas que permitirán renovar la flota de la Policía Local de Valladolid./J. SANZ
Presentación de seis nuevas patrullas y diecinueve motocicletas que permitirán renovar la flota de la Policía Local de Valladolid. / J. SANZ

El contrato que se firmó en 2014 dejó fuera flecos como por ejemplo la geolocalización

ANTONIO G. ENCINASVALLADOLID

Pingüinos en Puente Duero. La aglomeración habitual y los Bomberos y la Policía Municipal, atentos a las posibles incidencias. Aún no se había colocado el repetidor que permitía a sus miembros utilizar los ‘walkie talkies’ para comunicarse con la central, así que tenían que tirar de móvil. De sus propios móviles. Y eso, en aquella época, en Pingüinos, era imposible porque el repetidor de telefonía no daba abasto para atender a tanto móvil a la vez. ¿El resultado? Si hubiera existido alguna emergencia, no habrían podido comunicarse con la central para pedir refuerzos, por ejemplo.

Hoy, la situación para policías y bomberos no es mejor. El contrato que se firmó en 2014 para obtener un sistema de comunicación para ambos cuerpos dejó fuera muchos flecos que impiden que funcione de la forma más adecuada. Por ejemplo, ninguno de los efectivos del Cuerpo de Bomberos está geolocalizado. Algo muy sencillo y absolutamente implantado en otras muchas ciudades. No contar con ello implica que en un incendio forestal, por ejemplo, si un bombero se pierde o se desorienta, sus compañeros no saben dónde está, con lo que el riesgo aumenta de forma exponencial.

La actual concesionaria de este contrato seguirá prestándolo un año más mientras el Ayuntamiento, con el asesoramiento de Policía Municipal y Bomberos, estudia qué necesidades debe reflejar de modo perentorio el nuevo, que debería funcionar en marzo de 2019. «Lo hemos prorrogado un año para poder tener durante este tiempo un análisis más detallado de qué necesitamos y qué hay en el mercado», explica el concejal de Movilidad y Seguridad, Luis Vélez, tras comprobar cómo funciona el sistema de Zaragoza, uno de los más modernos de España. «Con el contrato actual hemos tenido problemas, incluso se penalizó a la empresa por incumplimiento de una parte del contrato, pero eso ya no tiene remedio», dice. «Pero es una inversión importante y hay que ver cómo podemos hacerlo bien de cara al futuro. Por eso hemos querido ver el modelo de Zaragoza, donde llevan diez años con el sistema y están contentos pese a la inversión inicial, que resultó fuerte. Sin embargo, con la decisión que tomaron, después han podido mantener el mismo sistema con pequeñas inversiones y actualizaciones».

También habrá que calibrar el modo de que el nuevo contrato empiece a funcionar antes de que expire el viejo. Porque, tal y como se redactó en su día (finales del año 2013), «cuando se acabe el contrato la empresa se lleva todo el equipo. Nos quedamos sin nada, porque son suyos».

Y eso incluye las cinco antenas repetidoras que permiten la comunicación de los ‘walkie talkies’ entre sí y con la central. «Estamos como en una especie de ‘renting’, incluso de las antenas, que hay cuatro en la ciudad, en el Cerro San Cristóbal, en Fuente el Sol, en el Clínico y en Puente Duero. Por eso tenemos que sacar el contrato para adjudicarlo y que se produzcan unos meses de transición desde que se incorpore el nuevo operador hasta que finalice el contrato actual».

La principal reclamación de los Bomberos es la de la cobertura. Tiene sentido porque muchas de sus actuaciones se desarrollan, especialmente en época estival, en los 34 municipios del alfoz en los que prestan servicio, según el convenio firmado en el año 2016. A 25 kilómetros de la capital se quedan sin sistema de comunicación, como explica el jefe de servicio, Javier Reinoso. «En Valladolid solo tenemos una serie de antenas en el casco urbano, de forma que si te alejas se apaga la radio. Entonces no tienes cobertura con la central y si sucede cualquier incidencia dependes de la telefonía móvil y puede ocurrir que no tengas cobertura, que te quedes sin batería o, muy importante en casos de emergencias, que si se produce una emergencia grave las redes móviles se saturen», señala.

«Resulta angustioso para los mandos cuando están en las intervenciones y quieren establecer contacto con el parque central y no pueden hacerlo, sobre todo en las intervenciones forestales, porque es muy probable que te quedes sin cobertura de móvil», explica Reinoso. Y por lo que cuenta, no es algo inusual perder la cobertura de telefonía en según qué zonas en las que hay un riesgo potencial de incendio forestal, especialmente en verano. «Hemos hecho prácticas en el túnel de Peña Rayada o en zonas escarpadas en las que te quedas sin cobertura de ningún tipo y hay que intentar minimizar estos riesgos. Si no se da una intervención allí no se echa de menos, pero si se da, es un problema», asevera.

Sin localizar

Sobre todo porque a esta carencia del actual sistema de comunicación se añade otra muy relevante. Los miembros del Cuerpo de Bomberos no están geolocalizados. Ni sus vehículos. «Cuando se produce una intervención nos resulta interesante saber dónde están los vehículos, si escogen el itinerario en el que hay un colapso y se les puede redirigir desde la central, por ejemplo. O en incendios forestales donde puedes dejar una dotación aislada de otra. Y es interesante que las emisoras portátiles de los propios bomberos estén localizadas, algo que aportan muchos de los sistemas nuevos».

El colmo de los contratiempos es que los equipos que se utilizan permiten realizar ciertas funciones pero no se pueden utilizar porque en el contrato original no aparecen. Por ejemplo, cuando realizan prácticas en el túnel de Peña Rayada, de mucha longitud y con cierta curvatura, los ‘walkies’ se deberían poder utilizar como repetidores de señal, de modo que una serie de ‘walkies’ colocados a lo largo del túnel permitiría la comunicación entre ambos extremos. Algo que la tecnología permite pero los papeles no.

Sistema eficiente

En el caso de la Policía Municipal, un sistema eficiente como el instalado en Zaragoza permite que los agentes a pie tengan a su disposición recursos que, de otro modo, tienen que obtener mediante llamadas a la Jefatura, según explica la Jefa de la Policía Local, Julia González. «Las PDA que llevan los policías a pie llevaban denuncias, formularios, casi como los controladores, en las que escribes lo que necesitas acompañado de una pequeña impresora y puedes consultar a través de las bases de datos todo lo que necesitamos. Ahora mismo existen transmisores portátiles que hacen la misma función que un pequeño ordenador, permiten consultar todas las bases de datos a través de tu clave y contraseña con seguridad. Y sirven a la vez para comunicarte con la sala. Actualmente, si un agente tiene que hacer una consulta se ve obligado a llamar a la sala de Jefatura y un operador la comprueba para después transmitir la respuesta por teléfono». Añade González que hacen falta «dos cosas», la gestión de llamadas que han podido ver en Zaragoza, «cómo se asignan con la geolocalización GPS para que sea más efectiva», y que «los walkie talkies entre los policías y la sala tengan cobertura suficiente». «¡Que hablamos de un servicio de emergencias!», zanja.

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