El Ayuntamiento calcula en 861.000 euros los daños por la sequía en las zonas verdes

Presentación de la incidencia de la sequía en las zonas verdes de la capital./El Norte
Presentación de la incidencia de la sequía en las zonas verdes de la capital. / El Norte

La afección provocada por la falta de riego en Valladolid se estima en 353.000 metros cuadrados de césped, praderas y otras tapizantes

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La concejala de Medio Ambiente y Sostenibilidad, María Sánchez, ofreció hoy los datos sobre la afección que ha producido la falta de riego a las zonas verdes de la ciudad, estimada en 353.000 metros cuadrados de césped, praderas y otras tapizantes. Los datos desvelan también que ha supuesto daños en 204 metros lineales de setos, 16.000 unidades de arbustos y 650 árboles.

Todo ello hace que la reposición global de estos elementos supondría una inversión de 710.160 euros, pese a que los daños han alcanzado los 861.411 euros (710.160 en tapizantes, 95.721 en arbustivas y 55.530 en arbolado). “No obstante, no será necesario tener una partida presupuestaria de forma inmediata por esa cantidad, ya que los trabajos se irán acometiendo de forma paulatina aprovechando los recursos técnicos y humanos del servicio municipal de parque y jardines”, indicó Sánchez.

Por zonas, la más afectada es la zona oeste (38%), seguida de la zona sur de la ciudad (30%), norte (1%), centro (12%) y este (5%). En cuanto a las zonas verdes, las más afectadas han sido los tapizantes (césped y praderas), en un 82%, las arbustivas (setos y aromáticas), en un 11%, y el arbolado, en un 7%.

Paralelamente a esta evaluación, Aquavall ha redactado un Plan de Emergencias ante situaciones de sequía para el abastecimiento urbano de Valladolid, que presentará en breves fechas a la Confederación Hidrográfica del Duero.

El Plan recoge medidas de la gestión de la demanda tales como la prohibición de uso de agua potable para riego de zonas verdes, baldeo de calles o patios, usos ornamentales, limpieza de vehículos y llenado de piscinas o descensos de presión, así como medidas de gestión de la oferta, como uso de aguas recuperadas o el incremento de la eficiencia operativa de la red de distribución, “se pretenden obtener unos resultados que podrían llegar, en los casos de sequía muy grave a una reducción total acumulada de la demanda de un 31% sobre el consumo medio”, remarcó la concejala. En todo caso, las medidas se adoptarán evitando cualquier tipo de riesgos sanitarios o de incendios.

El Plan contempla también unos órganos responsables de su implantación y la coordinación con organismos como la Confederación Hidrográfica del Duero, la Junta de Castilla y León y los municipios del entorno a los que Aquavall suministra el agua.

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