«Desde que aprendí Informática, me he convertido en una persona más activa»

Isaías Díez./Rodrigo Jimémez
Isaías Díez. / Rodrigo Jimémez

Isaías Díez enseña sus conocimientos a vecinos de su edad como voluntario de la asociación de mayores

Víctor Vela
VÍCTOR VELA

«Durante años, Castilla y León tuvo mucho analfabeto gramatical. Aún hoy, todavía queda gente que no sabe leer ni escribir. Pero hay un tipo de analfabetismo que está mucho más extendido:el digital. Hay muchas personas, sobre todo mayores, que no saben utilizar el ordenador. Y ese es un problema». Habla Isaías Diez, secretario de la Asociación Informática de Voluntarios Mayores, un colectivo que agrupa a 43 personas que en su día recibieron formación –con la ayuda de La Caixa– en el centro de Puente Colgante y que ahora recorren los barrios para compartir sus conocimientos con personas de su edad. «El word, para escribir textos. El 'moviemaker', para hacer montajes sencillos con fotos y música. El 'powerpoint' para presentaciones». Isaías, a punto de cumplir los 74 años, enseña a otros mayores a manejarse con el ratón y la tecla. «Ya no solo está la inquietud por saber. Es que a mí me ayudó mucho aprender informática», asegura. «Tuve una larga enfermedad por la que perdí buena parte de la memoria. Y acudir a estos talleres me ayudó a recordar. Cuando yo empecé, era casi un vegetal. Ahora me he convertido en una persona activa», dice un alumno reconvertido en profesor de los mayores de Pajarillos, Canterac o Arca Real.

El suyo es un ejemplo del nuevo rumbo que están tomando los centros de personas mayores. Los programas de envejecimiento activo contaron el año pasado con 85.344 inscripciones (21.253 más que en 2016), gracias al incremento de actividades. Ya no solo informática, también hay yoga, bailes de salón, teatro. Esto obliga a las administraciones a replantearse el sentido de unos espacios que hasta hace no muchos años parecían reservadas a echar la partida, y que ahora precisan de más salas para albergar tanta actividad.

Después de la remodelación de San Juan, el Ayuntamiento ha detectado la necesidad de ampliar, por este motivo, los centros de La Victoria (el objetivo es que las obras concluyan a finales de año) y La Rondilla (a la espera del traslado del centro base de la Junta). La mirada está también puesta en Parquesol, donde las asociaciones vecinales reclaman desde hace años un centro de personas mayores. El Consistorio dispone de una parcela de 9.000 metros cuadrados (en la confluencia de Ciudad de la Habana con Enrique Cubero) para estas instalaciones y una biblioteca que libere de espacio el centro cívico. Aún no hay presupuesto para esta obra.

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