Agualid presenta más de 100 demandas en junio para cobrar a morosos

Nuevas oficinas de Aquavall, en la calle Muro, 10.
Nuevas oficinas de Aquavall, en la calle Muro, 10. / C. MINGUELA

Los 171 exempleados de la empresa adaptarán su jornada a la municipal

Jorge Moreno
JORGE MORENOValladolid

Aguas de Valladolid S. A. (Agualid) ha presentado en el último mes más de un centenar de demandas contra clientes deudores del servicio de agua, con las que pretende cobrar las cantidades por abastecimiento pendientes.

Fuentes judiciales indicaron que esta avalancha de reclamaciones en el Juzgado Decano, que se encarga de repartirlas entre los 12 órganos de Primera Instancia de la capital, se ha hecho en algunos casos mediante papel y sin escanear, y contrasta con las que venían entrando con anterioridad al anuncio de la remunicipalización que eran mínimas.

Con esta celeridad, la anterior dirección pretende cobrar los recibos adeudados, en algunos casos, de más de un año, que no superan cantidades de 2.000 euros. La ley de Enjuicimiento Civil prevé que una vez admitida se dé traslado al deudor para que en 20 días pague. En caso de que se oponga, dispone de 10 días para presentar alegaciones.

Si la cuantía de la deuda no supera los 2.000 euros, el cliente no necesita abogado, ni procurador. Tampoco Agualid precisa del abono las tasas judiciales. En caso de impago, se dictará una orden de embargo de cuentas o nóminas por parte del Letrado de la Administración de Justicia, y en plazo de tres meses la compañía podría haber cobrado la deuda.

Adaptación de la jornada de los trabajadores

Por otra parte, la anterior plantilla de los 171 trabajadores de Agualid (excluido el gerente, porque se considera un contrato de alta dirección) deberá de adaptar su jornada laboral semanal a la que tienen los trabajadores del Ayuntamiento de Valladolid, un procedimiento que comenzará a negociarse partir del mes de octubre cuando se abra la mesa del convenio colectivo, que se ha venido prorrogando en los últimos tres años.

Transitoriamente, toda la plantilla (incluidos los diez contratados temporales) han pasado en las misma condiciones que tenían, y será tras esta negociación cuando tengan que acomodarse al modelo laboral municipal. Aunque el convenio de Agualid tiene establecida una jornada laboral máxima de 40 horas, lo cierto es que la mayor parte de la plantilla está realizando las 35 horas semanales (1.596 al año).

Ello supone dos horas y media menos a la semana que las de los trabajadores del Consistorio de Valladolid (agentes, bomberos, administrativos o limpiadores), por lo que tendrán a priori elevar el tiempo de trabajo. Según explicó Gregorio García, presidente del Comité de Agualid, «algunas de las condiciones asumimos que cambiarán, pero para nosotros la estabilidad en el empleo que te da un ente municipal es muy importante».

El representante sindical de UGT recuerda que en los últimos años de gestión en la empresa privada, «nos hemos tenido que congelar el salario, a pesar de haber pactado incrementos superiores al IPC real, con la condición de que Agualid no llevase a cabo despidos y mantuviese la estabilidad de la plantilla durante los años de la crisis».

Otro de los aspectos que se deberán renegociar con el Ayuntamiento son las aportaciones al Plan de Pensiones que tenían con Agualid.

Lo que tiene claro el equipo municipal es que no será de aplicación una parte del artículo 16, sobre la percepción en especie del agua gratis. Según el texto, «no se cobrará cantidad alguna por este concepto al personal de Aguas de Valladolid que lo tenga individualizado en contrato». Según Goyo García, «está circunstancia es minoritaria y la normativa actual lo impediría». El presidente del comité de empresa reconoció que en este proceso, «la empresa privada ha puesto problemas».

Primera jornada

La primera jornada laboral de Aquavall comenzó ayer con un corte del suministro en la zona de la Plaza de Vadillos, una circunstancia para mejorar el servicio que estaba programada desde hace unos días, y que se había anunciado en las redes sociales y en la página de la empresa.

Para los trámites, los usuarios cambiaron las oficinas de General Ruiz, donde permanece la compañía del Grupo Aguas de Barcelona (Agbar), por las de Aquavall en la calle Muro 10. Cincuenta y una personas acudieron este lunes para realizar el cambio de titularidad. La anterior empresa se hace cargo de la facturación de marzo a junio, mientras que el Ayuntamiento comenzará a hacerlo a partir de este mes de julio, con recibos en septiembre.

María Sánchez, concejala de Medio Ambiente, preside la nueva compañía municipal, de quien dependerán los empleados traspasados. La edil se mostró confiada en que no habrá vuelta atrás del proceso de remunipalización. "El Ministerio de Hacienda, la Confederación Vallisoletana de Empresarios y Agualid han recurrido. Se ha pedido la paralización y dos juzgados han dicho que no en base a la autonomía local. Somos optimistas aunque el proceso judicial está todavía abierto", selaña la edil.

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