Adiós al vertedero de la desembocadura del Esgueva

Luis Ángel Largo, de pie, junto a su compañero, durante las labores de limpieza de la desembocadura del Esgueva. / R. Jiménez

Los Amigos del Pisuerga retiran colchones, ruedas y «muchísima porquería» del paraje situado entre La Rondilla y Barrio España

J. Sanz
J. SANZValladolid

Bolsos, ruedas, colchones y «muchísima porquería» se encontraron ayer los cinco voluntarios de Los Amigos del Pisuerga durante las labores de limpieza de la desembocadura del Esgueva, tanto de la cascada como de la unión de los dos ríos, que hace de frontera natural entre los barrios de LaRondilla y España. «Este punto llevaba muchísimo tiempo sin limpiarse y decidimos aprovechar el bajo caudal del río para darle una manita y complementar así las labores de limpieza del entorno, fuera del cauce, que realizaron recientemente los operarios municipales», resume el presidente de la asociación, Luis Ángel Largo, quien reconoce que él y sus compañeros se encontraron con «mucha más porquería de la que esperábamos». Tanto es así que tuvieron que apilarla y pedir ayuda al Ayuntamiento para retirar los desperdicios que consiguieron rescatar de las aguas a lo largo de la mañana.

Fotos

«Nos hemos encontrado de todo, al margen de las ramas y troncos que interrumpían el discurrir del agua, desde bolsos, ruedas, zapatos o colchones hasta botellas, latas y plásticos de todos los colores e, incluso, un capazo de bebé», concreta Luis Ángel Largo antes de reconocer que se vieron desbordados por la cantidad de basura. «Traíamos unos bolsones para retirarla, pero era imposible meter todo ahí, así que hemos pedido a Limpieza que pasen a recogerlo en cuanto a puedan para que la zona quede despejada», añade.

Los voluntarios tuvieron que emplear una motosierra para trocear un tronco de grandes dimensiones que se encontraba en uno de los escalones de hormigón que forman la cascada de la desembocadura del Esgueva, un río que desde hace meses arrastra mínimos históricos de agua, con un caudal que esta semana oscila entre los 0,20 y 0,50 metros cúbicos por segundo. Un nivel de caudal ínfimo, al igual que le ocurre al Pisuerga, con apenas ocho metros cúbicos por segundo, muy por debajo de sus registros habituales.

La pertinaz sequía, que no parece tener fin a corto plazo, permitió, al menos, retirar las toneladas de basuras acumuladas durante años en la unión del Esgueva y el Pisuerga.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos