Acepta 3 años el traficante drogado y sin carné que se durmió ante un semáforo

Acepta 3 años el traficante drogado y sin carné que se durmió ante un semáforo

El procesado asume también segunda condena, también por tráfico de drogas, consistente en dos años y un día y 1.000 euros de multa

EL NORTEValladolid

El traficante con iniciales I.R.N. que en 2016 fue detenido en Valladolid al quedarse dormido en el interior de un turismo con el motor al ralentí ante un semáforo, tras lo cual la policía registró su vivienda y encontró importantes cantidades de droga, ha llegado finalmente a un acuerdo para asumir una condena de tres años de cárcel, en lugar de los casi cinco años que pedía para él la acusación pública.

El acuerdo alcanzado con el Ministerio Fiscal y que será ratificado este miércoles en la Audiencia de Valladolid, sin necesidad de celebrar juicio oral, considera a I.R.N, de 36 años, autor de un delito contra la salud pública, merecedor de una condena de tres años de cárcel y multa de 10.000 euros; un delito contra la seguridad vial, que lleva aparejada una multa de 480 euros y la privación del carné durante ocho meses, así como otros delitos de resistencia y lesiones, con multas respectivas de 300 y 60 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

La rebaja en la condena obedece a que la acusación pública le aplica la atenuante analógica de drogadicción en el delito contra la salud pública y la eximente incompleta de actuar bajo la influencia de las drogas en los delitos de resistencia y lesiones.

El individuo, al que se da la circunstancia de que se investigaba por su presunta dedicación al tráfico de drogas, fue detenido el 28 de noviembre de 2016, sobre las 23.15 horas, en el cruce de las calles Arca Real y Transición.

El procesado paró con el vehículo que conducía -marca BMW- ante un semáforo, pero no reanudó la marcha cuando se puso en verde y donde permaneció con el motor en marcha y las luces apagadas hasta la llegada de la policía, que acudió avisada por otros usuarios de la vía.

Los agentes comprobaron estos hechos y que el conductor presentaba síntomas de estar ebrio o bajo influencia de estupefacientes, además de no colaborar en absoluto con los actuantes.

Al cabo de un rato, uno de los policías consiguió introducir la mano en el interior del vehículo, apagar el motor y comprobar que en el suelo de la zona del copiloto había numerosas bolsitas con sustancias que pudieran ser estupefacientes.

El conductor presentaba enrojecida la cara, ojos brillantes, pupilas contraídas, comportamiento eufórico y alterado, verborrea, signo de romberg -dificultades para mantener el equilibrio con los ojos cerrados- e incapacidad para entender la situación y lo que se le decía.

Los agentes practicaron al individuo el test de droga, que arrojó resultado positivo a cocaína, anfetamina y cannabinoides, por lo que se le comunicó que iba a ser detenido, momento en el que realizó aspavientos con los brazos y dio patadas, por lo que tuvo que ser reducido. Durante la intervención, un agente sufrió un esguince de rodilla y el móvil personal de otro de ellos sufrió daños.

En el momento de la detención, al individuo se le encontró en su ropa interior una lata metálica que contenía más de 11 gramos de cannabis, pero además en el interior del vehículo se encontraron más de 20 bolsitas que contenían diferentes tipos de sustancias, entre ellas anfetamina, cocaína o MDMA, además de encontrarse al menos tres pastillas de ésta última sustancia y dos bellotas de resina de cannabis. En el coche también se encontraron 660 euros en metálico.

Al día siguiente de esta intervención, se llevó a cabo un registro en el domicilio del acusado, ubicado en la calle Chile, en el barrio vallisoletano de Huerta del Rey, donde se encontraron diferentes cantidades de sustancias como cannabis, cocaína, MDMA y anfetamina en múltiples bolsas y envoltorios (más de una docena) repartidos por toda la vivienda.

Asimismo, se hallaron dos placas de cannabis con más de 175 gramos de peso y distintos útiles habitualmente utilizados en la venta de droga como básculas de precisión, una envasadora al vacío o alambre de jardinería.

Detención anterior

Lo llamativo del caso de I.R.N. es que este miércoles saldrá de la Audiencia de Valladolid con la condena anterior a la que sumará la que aceptará igualmente minutos después con motivo de otra causa, también por tráfico de drogas, relativa a la detención de la que fue objeto quince días antes.

En concreto, I.R.N. ha llegado también a un acuerdo para asumir otros dos años y un día de prisión y el pago de una multa de 1.000 euros -se le aplica la atenuante analógica de drogadicción- con motivo de los hechos ocurridos el día 15 de octubre del pasado año cuando fue detenido con 28 dosis de sustancia dentro de su cazadora.

La detención se produjo alrededor de las 08.00 horas cuando policías nacionales a bordo de un vehículo 'Z', en funciones de prevención de la delincuencia en los alrededores de la Plaza de San Miguel, observaron a un individuo en actitud sospechosa.

Ante ello, procedieron a identificar y cachear al sospechoso, momento en el que uno de los agentes descubrió en el interior de la goma elástica de su cazadora dos extrañas aperturas de las que, una vez examinadas, extrajo 28 dosis de distintos tipos de sustancia como cocaína, ketamina, MDMA y speed, cuyo valor en el mercado ilícito ascendería a más de 1.200 euros.

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