Madre e hija, ambas fallecidas, viajaban en la furgoneta que fue arrollada el día 16 por un camión en el kilómetro 112 de la A-62.
Madre e hija, ambas fallecidas, viajaban en la furgoneta que fue arrollada el día 16 por un camión en el kilómetro 112 de la A-62. / J. Sanz

Muere la madre de la mujer que perdió la vida hace una semana en una colisión en la A-62

  • Un camión destrozó la furgoneta en la que viajaban las dos vallisoletanas, de 79 y 52 años, camino de una residencia para discapacitados de Palencia

La madre de la mujer que falleció en la aparatosa colisión múltiple registrada hace una semana en la A-62, donde un camión arrolló a siete vehículos a la altura del desvío hacia Cigales del kilómetro 112, perdió la vida ayer en el Clínico, donde permanecía ingresada desde entonces. Josefa Regorigo, que así se llamaba la víctima, de 79 años, viajaba aquel martes por la tarde en una furgoneta junto a tres de sus cinco hijos camino de una residencia para personas con discapacidad de San Cebrián de Campos (Palencia), donde vivían dos de ellos.

La fatalidad quiso que el vehículo de la familia vallisoletana se encontrara al final de una larga de cola de vehículos que estaban retenidos como consecuencia de las obras de asfaltado de la calzada de la autovía, que aquella tarde mantenían cortado el carril izquierdo hacia Palencia. Su furgoneta fue la que se llevó la peor parte al ser alcanzada por detrás por un camión, cuyo conductor, según todos los indicios, no vio a tiempo el tapón y la golpeó de lleno.

La tragedia para la familia del barrio de San Isidro estaba servida y el siniestro le costó la vida a una de las cuatro ocupantes, María Begoña, de 52 años, una mujer que llevaba quince viviendo junto a uno de sus hermanos en la residencia de la Fundación San Cebrián. Ambos habían pasado unos días en casa con motivo de las fiestas del barrio y aquella tarde regresaban a la localidad palentina.

Josefa, su madre, sufrió heridas muy graves y sobrevivió seis días a su hija. Ayer murió en el Clínico. Su cuerpo recibirá sepultura hoy en el parque El Salvador y la parroquia de San Isidro, su barrio, acogerá mañana a las 19:00 horas el funeral en su memoria, según confirmó su familia.

En el siniestro también resultaron heridos otros dos hijos de Josefa. Nacho, el conductor, ya ha recibido el alta y se recupera ahora en casa de las graves lesiones sufridas –tiene varias costillas fracturadas–; mientras que su hermano Chuchi, también residente en San Cebrián, resultó herido leve. «Este palo les ha acabado de destrozar», lamentaron ayer sus allegados. La segunda víctima mortal de la colisión múltiple del día 16 deja marido y cuatro hijos. El matrimonio, afincado en calle Estornino, era muy querido en el barrio de San Isidro, donde la familia residía «de toda la vida».