Seis robos consecutivos siembran la alarma en un inmueble de Valladolid

Seis robos consecutivos siembran la alarma en un inmueble de Valladolid
  • Los autores desvalijaron los pisos del paseo del Arco de Ladrillo en ausencia de los inquilinos y sin dejar marcas en las cerraduras

Todo comenzó hace un mes, justo después de Semana Santa, cuando se sucedieron los primeros robos en las viviendas de una amplia comunidad de vecinos formada por tres bloques en los números 2, 4 y 6 del paseo del Arco de Ladrillo, situados justo detrás del Hospital Militar. Los autores, que a estas alturas suman ya media docena de asaltos a viviendas en dichos inmuebles y en otro colindante, actúan siempre de noche, en ausencia de los inquilinos, buscan exclusivamente «joyas y dinero» y su seña de identidad es que no dejan marca alguna de haber forzado la cerradura de turno. Y esto último es lo que ha generado una cierta psicosis en la comunidad hasta el punto de llevar a decenas de inquilinos a cambiar o a colocar directamente una segunda cerradura contra el ‘bumping’, que así se llama el método utilizado por los delincuentes, en los últimos días.

«Abren las puertas como si tal cosa y cuando entras te encuentras con todo revuelto», coinciden en señalar los vecinos de la comunidad de Arco de Ladrillo, formada por más de medio centenar de viviendas, antes de reconocer que «los cerrajeros se están haciendo de oro con nosotros». Pero el miedo es libre y la reiteración de asaltos aconsejaba tomar medidas. «Lo único que podemos hacer es colocar este tipo de cerraduras, que cuestan en torno a 150 euros, y poner avisos de alerta en las entradas de los bloques», aclaran.

Los asaltos se han sucedido en las últimas cuatro semanas y en uno de ellos, según apuntan los propios residentes, «llegaron a golpear a un vecino que está con muletas», si bien es cierto que este extremo no ha sido confirmado por fuentes policiales.

Los ladrones, en todos los casos, forzaron las cerraduras sin dejar rastro utilizando un método propio de los cerrajeros profesionales y huyeron después con joyas y dinero.

Más casos

Los vecinos de Arco de Ladrillo no son los únicos que han recibido en sus casas la visita de un grupo de ladrones especializados en forzar cerraduras sin dejar rastro a través del ‘bumping’, una técnica que consiste en la utilización de una suerte de llave mágica, que golpeada con un simple martillo permite abrir la puerta de turno. Asaltos similares, y con la misma firma, se han registrado en paralelo en otros barrios de la capital como Parquesol, Huerta del Rey o el entorno de La Farola. Tres especialistas en la materia ya fueron detenidos aquí en noviembre.