El antivirus elaborado por técnicos del CNI contra el ‘WannaCry’ se utilizó 300.000 veces en cinco días

Aníbal Villalba, subdirector del Centro Nacional de Inteligencia español.
Aníbal Villalba, subdirector del Centro Nacional de Inteligencia español. / RICARDO OTAZO
  • El subdirector general en el de Centro Nacional de Inteligencia, Aníbal Villalba, afirma que los ataques de ‘hackers’ a empresas y organismos oficiales «son continuos»

La vacuna informática elaborada desde un departamento adscrito al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español, el Centro Criptológico Nacional CCN-CERT, para contrarrestar los efectos del ataque masivo del virus ‘WannaCry’ del pasado fin de semana, fue utilizada por 300.000 usuarios y equipos en cinco días, lo que permitió a empresas y organismos públicos en España y en otros países frenar los efectos nocivos sobre sus actividades.

El CCN-CERT generó la única vacuna existente a nivel global, NoMoreCry. Así lo aseguró este jueves Aníbal Villalba Fernández, subdirector general en el CNI, que señaló que desde hace años la inteligencia trabaja para garantizar la ciberseguridad, que en España ha llegado a registrar niveles de hasta 30.000 ataques en un año.

Villalba, que participó en una conferencia organizada por la Fundación San Pablo CEU Castilla y León, explicó que en el 99% de las ocasiones los técnicos del CCN-CERT y CNI evitan los ataques a los sistemas informáticos procedentes desde otros países.

«Eso sucedió el pasado viernes 12, y en unas horas los técnicos del CCN elaboraron una vacuna que ya se ha descargado gratuitamente 300.000 veces de la página web por empresas y particulares. Los ciudadanos deben saber que somos punteros en ciberseguridad, ya que estamos entre los cuatro países más avanzados del mundo en este campo», señaló Villalba Fernández.

El subdirector del CNI explicó que vivimos en una época en la que esta amenaza seguirá existiendo, «y nosotros trabajamos tanto en el mundo real como en el virtual». Villalba, que recordó que el presupuesto del Centro Nacional es de 260 millones de euros al año («menos que la cláusula de rescisión de Messi, 265 millones»), añadió que es muy difícil establecer en estos momentos las responsabilidades de dónde partió este ataque masivo con efectos globales, «aunque probablemente se sabrá».

Durante su intervención, Aníbal Villalba explicó que la actuación de las 3.800 personas adscritas al CNI está supedita no sólo al control parlamentario y del Gobierno, sino a las autorizaciones que se han de requerir a un magistrado del Tribunal Supremo.

«El CNI actúa siempre dentro de la ley, y hay mecanismos dentro del Estado de derecho que en un plazo de 24 o 72 horas nos permiten tener una autorización por parte del juez para realizar determinado operativo. Y por muy vital que sea para nosotros, si la operación no está justificada, no se permite. El magistrado del Tribunal Supremo es muy escrupuloso», añadió.

Organización interna

El responsable del CNI defendió la estructura organizativa del Centro de Inteligencia, ya que permite actuar de forma coordinada, tanto en el interior como en el exterior del país, cosa que no sucede con otros servicios de espionaje occidentales.

«Nuestro personal se limita a suministrar elementos de juicio al gobierno para que decida si debe o no adoptar las medidas oportunas en los campos que trabajamos. Jamás se valora, y es al presidente del Gobierno, como director de ‘esa orquesta’, el encargado de decidir sobre la seguridad», dijo.

El subdirector resaltó que el CNI no tiene por ahora problemas para reclutar personal, "circunstancia que sí está sucediendo en otros países, donde pese a las ofertas que se hacen, incluso en la prensa, no encuentran gente".

En este sentido puso en valor el papel de los miembros de la Inteligencia, "cuya vida particular conlleva discrepción en el ámbito familiar y movilidad en ocasiones sin dar mayores explicaciones". También recordó a los siete integrantes del Centro, uno de ellos residente en Valladolid, que murieron en el 2003 durante una emboscada en la guerra de Irak.

Sobre el terrorismo yihadista, el que también fuera asesor en seguridad del Gobierno de Rodríguez Zapatero desde el 2009, destacó la colaboración con otros servicios de espionaje europeos, y la necesidad de que atentados como el 11M de España no se vuelvan a repetir. El CNI es uno de los organismos oficiales que durante el periodo de crisis económica ha aumentado su plantilla para hacer frente a estas amenazas y a los ataques informáticos.