Ricardo Blázquez anima a los seminaristas a «no tener miedo» y a estar en contacto con el Evangelio

Un grupo de jóvenes seminaristas escucha al cardenal Ricardo Blázquez.
Un grupo de jóvenes seminaristas escucha al cardenal Ricardo Blázquez. / HENAR SASTRE
  • El cardenal recuerda en el Semanario Mayor la necesidad de animar a las vocaciones para que «sirvan a los demás»

Son pocas las vocaciones religiosas de jóvenes (si se comparan con las de hace tres décadas), que eligen años de internado y formación seminarista, en unos tiempos en los que se duda de casi todo. Y es que para ello hay que tener claros más que principios, virtudes, como son «la obediencia, la piedad y, por supuesto, la alegría. Si uno vive aquí amargado es un mal síntoma», explica Alberto Rodríguez, un joven vallisoletano que estudia Teología en el Seminario Mayor, y que ve clara su vocación después de haber sacado el grado de Filosofía.

A él y a otros cerca de 20 jóvenes, el arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, les dedicó unas palabras en la víspera del Día del Seminario que hoy, lunes, se celebra por el traslado de la tradicional festividad litúrgica de San José al estar en tiempos de cuaresma.

Blázquez dijo que «todas las vocaciones son buenas», ya sean para el ministerio sacerdotal, para el matrimonio cristiano, o para servicio a los demás. En este sentido, el presidente de la Conferencia Episcopal añadió que «Dios no solo os toca con el sacramento sacerdotal, sino que a otros lo hace interiormente».

"La iglesia os necesita"

A los jóvenes seminaristas presentes en el acto litúrgico de ayer por la tarde en el Seminario del barrio de la Rondilla, Ricardo Blázquez les indicó que la vocación cristiana hay que entenderla como «un regalo de Dios para ser pescadores de hombres. La Iglesia os necesita. No temáis ni tengáis miedo a un posible aislamiento, porque caminando os incorporareis un día a esta comunidad cristiana».

El cardenal Blázquez animó a los jóvenes, que cursan estudios de ESO, Bachillerato o Teología, a estar en contacto con el evangelio, y a no considerarse «una singularidad pérdida» por entrar en el sentimiento de una comunidad que «presta su servicio generosamente». «La cercanía de los hermanos nos ayuda a conocer también nuestra debilidad», apostilló en la ceremonia, en la que se rezaron y cantaron salmos.

Desde el año 1935 se celebra el Día del Seminario coincidiendo con la fiesta de San José. El rector del centro vallisoletano, Fernando G. Álvaro, recordó que los actos programados durante todo el fin de semana finalizarán hoy con una eucaristía presidida por Luis Argüello, obispo auxiliar de Valladolid.

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