El Regimiento Farnesio muestra a una docena de estudiantes cómo es la profesión militar

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Un sargento explica a los estudiantes las aplicaciones para simulación de combate. / J. L.

  • Alumnos del IES Condesa Eylo y del colegio de la Inmaculada visitan la base de Santovenia de Pisuerga

El Regimiento de Caballería Farnesio 12 abrió este lunes sus instalaciones para mostrar a un grupo de alumnos de Bachillerato cuáles son los destinos y ocupaciones que tiene esta unidad del Ejército de Tierra. La jornada ‘Colegas por un día’ forma parte de la información que se facilita desde la Delegación de Defensa en Castilla y León a los centros educativos con estudiantes que están a punto de matricularse en una carrera universitaria, después de que superaren la Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU), hasta el curso pasado la selectividad.

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  • Así fue la visita de los estudiantes al Regimiento Farnesio

Después de que el coronel de Farnesio Álvaro de Zunzunegui les diera la bienvenida y mostrase algunas de la dependencias de la Plana Mayor del Regimiento, los estudiantes del IES Condesa Eylo y del Colegio de la Inmaculada pudieron comprobar cómo es una jornada diaria a partir de las ocho de la mañana. Desde los ejercicios de gimnasia hasta las clases de adiestramiento, o mantenimiento del armamento ligero y armas cortas.

Como es normal para nueva generación de jóvenes digitales, lo que más despertó su interés fue la sala de simulación donde mando y tropa practican ejercicios de combate de forma virtual, pero con parámetros de escenarios reales.

«Trabajamos en esta sala con más de una docena de militares en red, de tal modo que por medio de la pantalla del ordenador cada uno realiza su cometido», explica un sargento del Regimiento, especialista en Informática. «Las aplicaciones de estos simuladores de Farnesio están homologadas por el Ministerio, y con este sistema de aprendizaje lo que logramos es ahorrar en munición real y combustible. Después de la práctica, comprobamos el resultado», apostilla el suboficial.

Los ejercicios que realizan los soldados permiten como si de un vídeo juego se tratase no sólo conducir un Vehículo de Exploración de Caballería (VEC), o un tanque Leopardo, sino realizar prácticas de tiro con objetivos a más de 200 metros. «Los mandos que tenemos sirven para tiradores, conductores o puestos de explorador. Podemos hacer que el enemigo sea más hostil o introducir incidencias en el ataque teniendo en cuenta también mapas de zonas en conflicto», dice el capitán Lobón.

El instructor revisa posteriormente en un vídeo lo realizado para corregir errores que en situaciones reales de misiones en el exterior pueden costar la vida.

Prácticas con armas

En la sala de tiro, la más novedosa de que dispone la base del Empecinado, los bachilleres practicaron con armas cargadas con munición que reproducen, con retroceso incluido, los disparos a supuestos enemigos de zonas como Afganistán.

«No se puede apuntar con el arma a ningún compañero y, antes de disparar, es necesario comprobar si el objetivo es un civil o no», insiste el oficial a los estudiantes.

Durante la jornada, en la que pudieron subirse a vehículos de combate que utiliza el Ejército de Tierra, los jóvenes preguntaron sobre el sistema de acceso a las plazas de las diferentes escalas y empleos que cada año el Ministerio de Defensa saca a concurso público, en donde la nota preuniversitaria es fundamental.