La ORA de Valladolid, un galimatías de colores

La ORA de Valladolid, un galimatías de colores

  • El futuro modelo, en el que habrá que introducir la matrícula, permitirá este año el pago con tarjeta o con el móvil y por el tiempo exacto

El fin del culebrón administrativo y judicial que ha rodeado la concesión de la ORA (Ordenanza Reguladora del Aparcamiento), que volverá a gestionar Dornier, la misma empresa que comenzó a hacerlo en 1989, cuando se privatizó este servicio, permitirá poner en marcha una batería de novedades en torno a las áreas de estacionamiento regulado a diez años vista. La primera, y quizás la más visible, se llevará a cabo en las próximas semanas y consistirá en la sustitución de los 357 parquímetros diseminados entre las zonas azul, naranja y verdiblanca –la línea de los estacionamiento disuasorios–.

Los nuevos modelos, que estarán en funcionamiento «antes del verano», incluyen un teclado para introducir la matrícula del vehículo –eso convertirá los tiques en intransferibles– y permitirán el pago tanto con tarjeta de crédito como a través del teléfono móvil y, como principal novedad, por el tiempo exacto de aparcamiento. De manera que se acabará la amabilidad a la hora de ceder tiques a los recién llegados y, sobre todo, el peregrinaje por los comercios en busca del ansiado cambio.

«La idea es comenzar a sustituir los parquímetros a partir del próximo mes de cara a que todos los servicios de pago estén operativos antes del verano», confirma el concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, quien pide paciencia por anticipado a los usuarios dado que los modelos actual y futuro «convivirán durante las primeras semanas».

Bajo demanda

El pliego de condiciones para la concesionaria de la ORAincluye, entre otras, la posibilidad de ampliar las 8.322 plazas actuales en el 30%, es decir, con otras 2.496, durante los próximos diez años. Esto permitiría llevar el sistema de estacionamiento regulado a barrios tradicionalmente saturados como Delicias, La Rondilla, Huerta del Rey o Vadillos, cuyos vecinos han puesto sobre la mesa tradicionalmente la posibilidad de llevar allí la zona azul.

Y es precisamente el eje formado entre las plazas de Vadillos y de La Circular, con la vía como límite, el que se perfila como primero de la lista. «Los residentes de ese entorno son los únicos que, por ahora, nos han trasladado su petición para implantar allí el estacionamiento regulado con quejas reiteradas por la falta de plazas provocada por el desplazamiento de vehículos al lindar con la zona azul», explica el concejal, quien aclara que «las ampliaciones de la zona azul, en cualquier caso, se llevarán a cabo contando con la opinión de los vecinos de los barrios afectados y serán ellos los que decidan, siempre teniendo en cuenta los criterios de los técnicos municipales y de Dornier».

Así que el Ayuntamiento muestra su disposición a recibir las propuestas en este sentido de los residente, como la trasladada por uno de ellos durante la última asamblea vecinal celebrada en Huerta del Rey. Los técnicos por ahora solo están analizando la propuesta de Vadillos y Circular. El resto «se irá estudiando a medida que vayamos recibiendo peticiones».

 

Un galimatías de colores

Lo que no está, por ahora, sobre la mesa es la ampliación de nuevas modalidades de aparcamiento al galimatías actual de líneas de colores provocada por la puesta en marcha a finales del año de la zona naranja –con el tiempo máximo de aparcamiento limitado a una hora– en el entorno del Mercado del Val y de la plaza de Poniente. Antes se pusieron en marcha la zona azul, la original desde la puesta en marcha de este sistema en 1984 –el tiempo máximo es de dos horas–;la zona verde de uso exclusivo para residentes –solo desplegada por ahora en el entorno de la calle Perú y en vías concretas como Falla (Cuatro de Marzo); Pizarro y Vasco Núñez de Balboa (Puente Colgante), Menéndez Pelayo, Regalado y San Lorenzo (centro)–, y la zona de líneas verdiblancas que delimitan los cuatro estacionamientos disuasorios de la capital, que cuentan con 1.306 plazas repartidas entre la Feria de Muestras, Las Moreras, la plaza de La India y el Cuatro de Marzo. Solo en estos últimos se permite el pago por horas, mañanas y tardes o por la jornada completa en el mismo horario que en el resto de zonas, es decir, de lunes a viernes (de 9:00 a 14:00 y de 16:30 a 20:00 horas) y los sábados por las mañanas (de 9:00 a 14:00).

La coincidencia física entre algunas de estas zonas, como ocurre en el Cuatro de Marzo y en Puente Colgante, donde conviven las zonas azul, verde y verdiblanca, están generando numerosas confusiones entre los usuarios a la hora de aparcar en un espacio vedado –la verde es de uso exclusivo para residentes– o sacar el tique correspondiente –de la zona azul o de la disuasoria–. Una equivocación conlleva una multa de ochenta euros, diez menos que la habitual cuando se excede en una hora el tiempo de estacionamiento.