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Recorrido por la exposición.

El dolor de los refugiados sirios

  • Médicos Sin Fronteras y Ayuntamiento muestran la situación de la población que se ha visto obligada a huir de la guerra

El claustro del Monasterio de San Benito de Valladolid acoge desde este lunes la exposición 'Seguir con vida', con imágenes de Médicos Sin Fronteras y organizada por el Ayuntamiento de la ciudad, en la que se muestra el dolor de los refugiados sirios que han tenido que salir de su país en los seis años que se cumplen ya de guerra civil.

La exposición, formada por una veintena de fotografías y que se puede visitar en dos de los lados del claustro, ha sido presentada este lunes por la concejal de Servicios Sociales, Rafaela Romero, y la delegada de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Castilla y León, Madrid y Castilla-La Mancha, Raquel González.

La representante de esta ONG que trabaja tanto en la propia Siria como en muchos de los campamentos de refugiados en Grecia e Italia ha destacado la aportación del Ayuntamiento para poner en marcha esta exposición, ya que Médicos Sin Fronteras contaba con las fotografías, realizadas por su colaboradora Anna Surinyach, y el Consistorio se ha encargado de la producción y organización de la muestra 'Seguir con vida'.

Raquel González ha subrayado esta exposición «va por todos los sirios que se han visto obligados a huir por la guerra», cuya cifra se estima en 5 millones de ciudadanos desde que en 2011 comenzó el conflicto civil, pero también por otros muchos millones de personas que en todo el mundo han tenido que dejar sus países por conflictos que en muchos casos están olvidados. «Lejos de casa, el dolor siempre duele más», ha reflexionado la representante de MSF.

La exposición será itinerante en la ciudad ya que permanecerá hasta el 28 de febrero en el claustro de San Benito y posteriormente, a partir de la segunda quincena de mayo, pasará por los centros cívicos de Casa Cuna, La Victoria, Esgueva y Zona Este.

'Seguir con vida' está estructurada por "fases" que recuerdan a los distintos hitos que se ven obligados a pasar los refugiados, como son la espera, el riesgo, la ruta y la frontera.

Como ha explicado González, algunos de los sirios que han salido del país optan por quedarse en campos de refugiados que se asientan cerca de las fronteras, como el de Zaatara, en el que se calcula que residen unas 80.000 personas; u otros en Turquía y Líbano.

A partir de estos puntos llega la duda de tratar de llegar a Europa y asumir el riesgo de hacerse a la mar a través de las islas griegas del Dodecaneso y otras como Lesbos, situadas muy cerca de la costa turca. Pero ahí comienza la ruta por tierra por países europeos, en los que después de los acuerdos UE-Turquía firmados en marzo de 2016 cientos de miles de refugiados han quedado en un limbo legal sin poder cruzar las fronteras de los países de la UE en Centroeuropa.

En todo este proceso trata de trabajar MSF en favor de las personas que sufren los conflictos. En primer lugar, tratan de poner el acento en los países en guerra, ya que en ocasiones resulta complicado que la ayuda humanitaria llegue hasta allí, pero también están presentes en los campos de refugiados de Grecia e Italia, en los que se han clausurado en Francia o en el mar Mediterráneo salvando vidas.

Pero González ha recalcado que, además de esta ayuda sobre el terreno, los refugiados necesitan un mínimo de seguridad legal ya que ha recordado que la Convención de Ginebra establece que si una persona ve en riesgo su supervivencia los países firmantes tienen obligación de acogerla.

Sin embargo, la representante de MSF ha lamentado que, de los 17.000 refugiados que se aseguró que iba a acoger España, sólo han llegado al territorio nacional unas 700 personas. A juicio de Raquel González, la cifra anunciada supondría sólo dos refugiados por cada 10.000 españoles, algo que considera que el país tiene capacidad para asumir.

En este sentido, Rafaela Romero ha explicado que en esta problemática se dan "varias contradicciones", como en primer lugar las "dificultades" normativas que existen para llevar ayuda humanitaria a los campamentos de refugiados que se encuentran en territorio de la UE y, por otro, que en algunos casos son los propios migrantes los que no han querido venir a España.

En todo caso, la concejal del PSOE ha reclamado un compromiso claro por parte de la Unión Europea.

El Ayuntamiento de Valladolid, ha detallado Romero, cuenta actualmente con siete viviendas sociales habitadas por familias que han huido de sus países -seis de ellas de Siria y una procedente de Venezuela-, aunque ha recordado que han sido más los refugiados que han llegado a la ciudad, pues esos pisos se utilizan en la primera fase de acogida, que se extiende durante los primeros seis meses.

La edil ha querido recordar que, además del de Siria, se calcula que en el mundo existen hasta 40 conflictos olvidados que también generan éxodo de personas. Así, ha recordado situaciones como las de los niños-soldado de Sudán del Sur.