El Mercado del Val saldrá a la calle con una gran terraza

Calle Sandoval, donde se instalará la terraza.
Calle Sandoval, donde se instalará la terraza. / R. GÓMEZ
  • El edificio de abastos contará con wifi gratis y dos pantallas gigantes para retransmisiones deportivas

Del estrés de la inauguración al rodaje para sacar el máximo partido al Mercado del Val. Los seis gastrobares integrados en las remozadas instalaciones de abastos han solicitado licencia al Ayuntamiento de Valladolid para montar una gran terraza conjunta en la calle Sandoval con el objetivo de que los clientes puedan degustar su oferta culinaria al aire libre.

El proyecto, con una inversión prevista de 20.000 euros, costeada en exclusiva por los negocios de restauración, contempla reservar una superficie de unos 144 metros cuadrados en esta vía para colocar 72 mesas, lo que daría capacidad para 288 comensales, si se calcula que en cada tablero se acomodan cuatro sillas. El Val quedaría así rodeado de oferta hostelera, ya que también en el otro lateral (calle Francisco Zarandona) los bares y restaurantes de este canal colocan sus veladores.

Nacho Pérez, del Cartablanca, Hugo Valenciano (La Provinciana) y Pablo Gómez (El Cerezal) avanzaron ayer que su idea es que la extensión exterior de sus barras pueda estar funcionando en febrero y que esté a pleno rendimiento de cara a la Semana Santa, una época con gran afluencia de turistas que llegan a la ciudad a disfrutar de las procesiones. Hasta el momento, los tres reconocen que el negocio está marchando bien tanto los viernes como los sábados por la noche, cuando las meriendas-cenas se amenizan con la música de un DJ, como en los vermús del fin de semana.

La terraza ocupará la parte central de la calle, con una distancia a la fachada del mercado de 1,80 metros para facilitar el paso de peatones y de otros tres a la pared contraria para que puedan circular vehículos de emergencia. Según explicaron los tres empresarios, estará acotada por mamparas de cristal, decoradas con los rombos que se dibujaban en la antigua fachada de ladrillo caravista y que ahora se mantienen en los vinilos del acristalamiento del histórico edificio.Amplias sombrillas la cubrirán en verano, mientras que para el invierno se buscarán soluciones de confort.

Repisa para copas y platos

El cenador no tendrá personal para servir las mesas, pero sí para recogerlas. Los clientes tendrán que sacarse las consumiciones a la terraza y a los que hayan pedido una ración o un plato con un tiempo de elaboración se les facilitará un avisador, un pequeño aparato de mano que se iluminará y que les requerirá para que se acerquen al establecimiento cuando su comanda esté preparada.

Además, ya se está ultimando el contrato para colocar una repisa interior a lo largo de ambos laterales del inmueble para facilitar que los clientes puedan apoyar en ella sus copas y platos. En este momento dos de los nueve puestos vacantes se han habilitado con mesas y taburetes altos para cumplir esa función, pero no son suficientes y hay que tener prevista una solución por si encuentran nuevo inquilino.

La terraza no es la única novedad en el complejo de abastos. Los industriales están a punto de instalar un servicio de wifi gratis para los clientes, que les permita conectarse a Internet mientras hacen sus compras o se toman algo. Asimismo, se ha pedido presupuesto para instalar dos pantallas gigantes en la parte central del mercado, que tendrán dos funciones. Por un lado, ir dando a conocer las ofertas de cada puesto. Y por otro, aprovecharlas para retransmisiones deportivas y llenar así los negocios gastronómicos. Los hosteleros también se están planeando ubicar una batería de mesas y sillas en la plazoleta central del mercado y organizar una especie de ludoteca con talleres para que los niños jueguen y aprendan mientras los mayores se toman algo.

Puesto de recogida exprés

El presidente de los industriales, Felipe González, destacó ayer que los comerciantes están «muy contentos» con el funcionamiento del renovado mercado y la respuesta de los vallisoletanos. Notan, además, un rejuvenecimiento de la clientela, a la que han ayudado los gastrobares. El carnicero anuncia la inminente apertura del puesto para la recogida exprés de las compras que se hagan por encargo. Estará ubicado muy cerca de la entrada que da a la plaza del Val y los industriales esperan que el Ayuntamiento les habilite un espacio de aparcamiento urgente para que se puedan dejar dos o tres coches, se cojan las bolsas y salgan pitando. González reconoce que aún se están cerrando algunos flecos de la obra con Sacyr, especialmente con la calefacción y el agua caliente. «Ha habido problemas con la geotermia y no han estado a pleno rendimiento hasta la pasada semana», desvela el presidente, quien, no obstante, hace una valoración «muy positiva».