Nuevos talleres de Renfe.
Nuevos talleres de Renfe. / R. O.

El PP solicita un pleno extraordinario antes de liquidar la Sociedad Valladolid Alta Velocidad

  • La Federación de Asociaciones Vecinales considera un error la disolución

El grupo municipal Popular ha solicitado a Puente la celebración de un Pleno Extraordinario sobre la operación ferroviaria y el soterramiento en Valladolid, dada la posibilidad que tienen los grupos de solicitarlo conforme al Reglamento Orgánico. La petición de los Populares tiene como objeto la búsqueda de una postura municipal consensuada que permita defender la continuidad del proyecto de soterramiento ante la importantísima reunión de la Junta de Accionistas del próximo 16 de febrero en el que la Sociedad Valladolid Alta Velocidad puede quedar liquidada.

Los Populares consideran que la decisión de liquidar la Sociedad Valladolid Alta Velocidad puede suponer que el proyecto de soterramiento se abandone y, colateralmente, poner en peligro el traslado a los nuevos talleres de Renfe en el Páramo de San Isidro. Por ese motivo solicitan a Puente que convoque Pleno Extraordinario para aunar posturas y propuestas y evitar esos futuros problemas que conllevarían la pérdida de empleo y riqueza a la ciudad de Valladolid.

Por otra parte, el PP municipal quiere animar a toda la sociedad vallisoletana, a sus vecinos y asociaciones en que se integran a que manifiesten su posición frente al problema actual y soliciten participar en el Pleno extraordinario que se celebre para trasladar propuestas positivas.

El grupo municipal Popular recuerda además que el «Manifiesto por la defensa del proyecto integral de soterramiento de las vías del tren a su paso por Valladolid» que lanzaron a la opinión pública el pasado mes de septiembre de 2016 sigue teniendo toda su fuerza y significado, por lo que reiteran su difusión para que además de las entidades y asociaciones que ya se sumaron en su momento, puedan sumarse ahora todos los vecinos y asociaciones que lo deseen, dado que consideran que «la mayoría de la sociedad civil de Valladolid sigue queriendo el soterramiento como solución a un problema de ciudad».

Despropósito

Por su parte, la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid ha señalado que considera un error la disolución de la Sociedad Alta Velocidad, que se prevé que se acuerde en la Junta General de Accionistas convocada para el próximo 16 de febrero.

Según han señalado fuentes La convocatoria de Junta Extraordinaria publicada en el Boletín Oficial del Estado incluye como único punto del orden del día la disolución de la Sociedad después de 15 años «de despropósitos, retrasos, gastos incomprensibles, devaluación de los terrenos y deudas crecientes».

La Federación ha subrayado que el soterramiento «es un proyecto de ciudad irrenunciable» tal y como apostó recientemente la Junta Directiva Extraordinaria, pues lo consideran como «solución definitiva a la brecha causada por el ferrocarril».

Por lo tanto, entienden que quienes en este momento gestionan la operación «deben dar soluciones para asegurar que se lleve a cabo, y si las circunstancias son distintas, tendrán que buscar soluciones distintas».

Ante esta situación, la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid ha instado a todas las administraciones implicadas a colaborar estrechamente, para lo que consideran que deben dejar a un lado cuestiones partidistas, y a redoblar sus esfuerzos para buscar una solución viable al problema del soterramiento del tren en Valladolid.

La Federación ha añadido que son conscientes de que las circunstancias en la actualidad son muy distintas a las del año 2003 y que les toca a quienes en este momento se sientan en el Consejo de Administración de la Sociedad «gestionar decisiones que otros tomaron hace tiempo».

En cualquier caso, han incidido las administraciones públicas representadas son las mismas que cuando se constituyó la sociedad y también «debe ser la misma su función de conseguir mejorar las condiciones de vida de las personas» y, por ello, cumplir el fin para el que se creó la Sociedad que ahora se pretende disolver, «y que no es otro que soterrar las vías del tren a su paso por Valladolid».

Por otro lado, han reprochado «los años de gestión errática y abusos bancarios» que no han facilitado la búsqueda de soluciones.

Pero, en todo caso, han negado que liquidar la Sociedad pueda considerarse una solución, pues pese a que a corto plazo resuelva el problema inmediato de la devolución del préstamo bancario invertido en la construcción de los talleres, la parte ejecutada del by-pass y el túnel de Pinar de Antequera, dejará «en total incertidumbre el futuro del soterramiento».