El Norte de Castilla

El semáforo instalado en la calle Ramón y Cajal, ante el Clínico.
El semáforo instalado en la calle Ramón y Cajal, ante el Clínico. / J. S.

Nuevos semáforos para evitar atropellos

  • Tres postes regularán los accesos al Clínico, al centro de mayores de Delicias y al colegio Francisco Pino

Los operarios han comenzado a instalar cinco nuevos semáforos en otros tantos barrios de la capital que vienen a intentar frenar la sangría de atropellos que arrastra la ciudad desde hace un año. Los nuevos postes, que estarán operativos en los próximos días, están colocados en «puntos peligrosos» designados por los propios vecinos para regular el tránsito de viandantes y vehículos donde hasta ahora, en el mejor de los casos, solo existían pasos de cebra. Es el caso, por ser el más transitado, del cruce hacia el Clínico situado a mitad de la calle Ramón y Cajal –una vía de tres carriles en el mismo sentido–, en el que ya se colocó con anterioridad un panel amarillo fluorescente para advertir a los conductores de la presencia del paso de cebra que lleva al hospital.

Los otros cuatro postes se han instalado en Arturo Eyries, junto al puente y la calle que conduce al Polideportivo Pisuerga (avenida de Medina del Campo con Antillas); en la Cuesta de la Marquesa (carretera de Fuensaldaña con Barco de San Vicente); en Delicias, ante el centro de personas mayores y el Mercadona (Arca Real con Caballería), y en Parquesol (en el número 79 de la calle Hernando de Acuña). Este último enclave se encuentra junto al colegio público Francisco Pino, donde no existía hasta la fecha un paso.

«Todos los puntos elegidos son pasos en los que se generaba un evidente riesgo para los peatones y que han sido seleccionados por los propios vecinos a través de sus demandas», explicó ayer el concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, quien incidió en que el objetivo es «mejorar la seguridad de las personas».

El coste

Los cinco semáforos, cuyo coste asciende a 139.290 euros, han comenzado a instalarse coincidiendo con los dos últimos atropellos mortales registrados en la capital (el martes en la calle Gondomar y el domingo anterior en Madre de Dios), si bien es cierto que la medida se adoptó hace casi año y medio, nada más acceder al Ayuntamiento el actual equipo de Gobierno. Siete peatones han perdido la vida en los últimos doce meses y, al menos, tres de ellos fueron arrollados al cruzar de manera indebida –incluidos los dos últimos–.