El Norte de Castilla

Tareas de ajardinamiento del solar ubicado junto al Camino del Cementerio.
Tareas de ajardinamiento del solar ubicado junto al Camino del Cementerio. / A. G. E.

La UVA completa el campus Miguel Delibes 20 años después

  • El ajardinamiento del último solar que permanecía casi intacto remata una obra que incluye hoy 11 edificios y una caldera de biomasa que abastece a casi toda la Universidad

Era un solar con dos pistas deportivas huérfanas de canastas y porterías, lo que es igual que decir inservibles. Un gran páramo que se extendía entre el acceso al aparcamiento subterráneo del campus Miguel Delibes y los apartamentos universitarios, cerca de la ronda interior. Doscientos metros de largo por unos cincuenta de ancho. Un rectángulo que llevaba así desde hace años y que ahora, al fin, comenzará a tener el aspecto ajardinado que se había previsto en un principio. Nada raro, sin embargo, porque la evolución de este campus ha sido paulatina desde los años noventa. El Miguel Delibes comenzó a tomar forma hacia el año 1996, con el Centro de Idiomas y los apartamentos universitarios, a los que luego siguieron Telecomunicaciones (1997) o la Facultad de Educación y Trabajo Social (2001). Llegaron después el resto de edificios, como el IOBA (abierto en 2008 e inaugurado oficialmente en 2009), la facultad de Ciencias (2008), el Quifima (construido en 2004 e inaugurado en 2008), el Parque Científico (2007) o el edificio Lucía (2014). La última instalación que ha tomado cuerpo en el campus de las afueras de Valladolid fue la caldera de biomasa que surte de calor a todos los edificios del campus y a varios más que se extienden hasta la Facultad de Medicina, a un paso de Santa Cruz.

Uno de los viales que separan las diferentes zonas ajardinadas.

Uno de los viales que separan las diferentes zonas ajardinadas. / A. G. E.

Y mientras todo esto sucedía a lo largo de dos décadas la ‘decoración’ del entorno, su adecuación, tenía que esperar tiempos mejores. Esos tiempos parecen haber llegado al fin. Tras vallar uno de los solares propiedad de la UVA que se utilizaban como aparcamiento improvisado a la entrada del campus, el Vicerrectorado de Infraestructuras y Patrimonio ha comenzado a ordenar la zona conforme a unos criterios de movilidad y paisajismo sostenible.

Así se lo anunciaba a los integrantes de la comunidad universitaria a principios del mes de diciembre. «Se van a iniciar un conjunto de intervenciones de mejora en la urbanización y el ajardinamiento del entorno del campus Miguel Delibes de Valladolid, con objeto de reordenar la zona (zonas de paso de bicicletas, áreas de aparcamiento, entre otras), así como subsanar algunas deficiencias en la urbanización y el ajardinamiento existentes, e implantar nuevos jardines en áreas que todavía, y desde la creación del campus, no habían sido vegetadas», explican en su misiva.

Los efectos de esa actuación ya son visibles en el inmenso rectángulo de tierra que se ubica en la retaguardia de los edificios. Se han colocado centenares de plantones «para la recuperación de la pradera y revegetación de la zona con especies arbóreas y arbustivas propias de la región».

En un guiño al nombre del campus, Miguel Delibes, el vicerrector, Luis Manuel Navas, explica que «estas zonas expositivas se quieren vincular a la obra» del escritor, que «tan extraordinariamente describió estos paisajes». Por ello se ha contado con la Fundación Miguel Delibes y se ha diseñado «un jardín técnico-didáctico en el que se reproducirán los tres ecosistemas más importantes de la región: áreas de ribera, región de Cerrato-Torozos y región de Tierra de Pinares, compaginando áreas vegetadas y de paseo y descanso con otras zonas dedicadas a actuaciones expositivas de educación ecológica y ambiental».

Esto, sin embargo, es solo una parte que se completa con algunas soluciones de movilidad que estaban pendientes en un campus que aglutina once edificios universitarios.Si hace poco se instalaba una nueva rampa de acceso para personas con discapacidad física frente a la Facultad de Educación y el Parque Científico, faltaban por mejorar y adecuar algunos viales entre los propios centros, que se articulan en derredor de un jardín central.

Así, en el listado de obras a acometer se detallan, por ejemplo, la construcción de una rampa de acceso para vehículos de emergencia desde el acceso al edificio CTTA –el más cercano a la autovía– a la zona central, así como la ordenación de la circulación de bicicletas por los soportales de las diferentes facultades, «con un carril bici por la parte posterior del edificio del Centro de Idiomas y del edificio de Nuevas Tecnologías, que permita el acceso ciclista a la plaza por varios puntos».

Y es que las bicicletas son un medio de transporte vital en un campus en el que el espacio para coches se encuentra en el aparcamiento soterrado.Así lo demuestra que el punto de alquiler de Vallabici se encuentre entre los más demandados de la ciudad y que con frecuencia sea difícil encontrar una plaza libre en los diferentes aparcamientos de bicis del campus. Por ello, también se va a añadir «un vial de acceso de bicicletas» desde el carril que se va a realizar hasta «la zona de ‘aparcabicis’ de la Facultad de Ciencias».

Como curiosidad, este campus en evolución aún sigue a medio construir en las imágenes aéreas de buscadores como Google Maps o Bing. El solar en el que ahora se está actuando aparece en ellas, sin embargo, como el espacio de tierra que era hasta que comenzó la tarea hace apenas un mes.