El Norte de Castilla

Así fue el registro de los GEO a los pisos del clan que falsificaba billetes en Valladolid

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Uno de los agentes registra una caja con documentos. / EL NORTE

  • El piso del 'El Colorado' contaba con un circuito cerrado de videovigilancia y con un «centinela» permanente a las puertas del bloque

La macrorredada llevada a cabo hace una semana contra el clan de Los Paturros, en la que participaron más de un centenar de policías –incluidos los GEO–, no solo se saldó con la incautación de una imprenta clandestina dedicada a la elaboración de billetes falsos de diez euros sino que se intervinieron también dos kilos de marihuana y quinientos gramos de cocaína en los doce registros simultáneos llevados a cabo por toda la ciudad. El más aparatoso tuvo lugar en la calle Joaquín Velasco Martín (Huerta del Rey), donde residía el presunto cabecilla, A. M. L., alias ‘Colorao’, un hombre considerado por los investigadores como «muy peligroso», cuyo piso próximo a la avenida de Salamanca contaba con un circuito cerrado de videovigilancia y con un «centinela» permanente a las puertas del bloque.

‘El Colorao’ era, en teoría, el responsable de una trama que llevaba más de un año colando billetes falsos de diez euros en los comercios de la capital –siempre en pequeñas cantidades– y que en la actualidad tenía las planchas listas para fabricar 6.000 más (60.000 euros) en la ‘imprenta’ instalada en una vivienda de la plaza Torrente Ballester (Covaresa) de cara a su salida al mercado durante esta campaña navideña. Allí residía, y fue arrestado, el falsificador cuando estaba desmantelando la maquinaria (escáner, impresora, planchas...) para trasladarla a otro domicilio. No tuvieron tiempo.

Almacén de droga

Los efectivos de la Policía Nacional irrumpieron en los domicilios de esta banda justo antes de la mudanza y, además de la imprenta, localizaron el piso que utilizaban como almacén de la droga, donde incautaron no solo 2,5 kilos de marihuana y cocaína sino también dos pistolas con abundante munición.

En el piso de ‘El Colorao’, además, encontraron cincuenta billetes de diez falsos (500 euros). Él, a juicio de los investigadores, era el cabecilla de la trama, quien encargaba el volumen de billetes que debían salir de la imprenta para después distribuirlos entre los pasadores. Estos los intentaban colar después en las tiendas y bares de la ciudad. La presencia de las falsificaciones, de hecho, fue detectada hace más de un año por los propios comerciantes. El problema es que las máquinas para detectar los billetes falsos solo leen los de veinte y los de cincuenta, de ahí que el grupo centrara sus esfuerzos en fabricar billetes de diez.

La redada, al final, se saldó con la detención del supuesto cabecilla, su mujer y su yerno, además del falsificador y de ocho ‘pasadores’, todos ellos vinculados al clan de Los Paturros, una familia oriunda de Huerta del Rey, que vivió los años dorados del desaparecido poblado de La Esperanza y cuyos miembros están emparentados con Los Monchines. Los agentes ya desmantelaron en mayo dos puntos de venta de droga del clan en la barriada de las Viudas.