El Norte de Castilla

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La zona naranja reducirá la circulación a un solo sentido, hacia Poniente, en la calle Jorge Guillén. / J. Sanz

La zona naranja arropará la reapertura del Mercado del Val

  • El nuevo área de estacionamiento limitado a una hora costará 0,70 euros y se extiende entre Poniente y el Val

Los operarios comenzaron ayer a extender la llamativa pintura naranja fluorescente por media docena de calles del entorno de las plazas del Val y de Poniente de cara a la puesta en marcha a partir de mañana de la nueva zona de estacionamiento limitado a una hora (zona naranja), que coincidirá en el tiempo con la reapertura del remozado Mercado del Val –a partir de las 10:30 horas de mañana– tres largos años después de que cerrara sus puertas y después de 23 meses de trabajos de rehabilitación.

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  • La zona naranja se instala en el entorno del Val y de Poniente

  • El Mercado del Val se prepara para su reapertura

La nueva zona naranja tendrá un coste idéntico al de la azul, es decir, 0,70 euros por una hora de estacionamiento –el tiempo máximo–, frente a las dos que se permite en la anterior (2,35 euros), y se extiende por la plaza de Poniente y las calles General Almirante, San Benito, Los Molinos, Encarnación y Jorge Guillén. En esta última vía –que continuará cortada hoy–, solo se permitirá la circulación entre Encarnación y Poniente y el carril perdido se habilitará para aparcamientos; mientras que en la plaza de Poniente se cambiará de acera la parada de taxi y el estacionamiento de motos, en este caso para facilitar el paso del autobús.

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Rampa de acceso al supermercado de la planta baja del Mercado del Val. / J. Sanz

La zona de alta rotación abrazará, en definitiva, al Mercado del Val, y de paso al resto de comercios del entorno, para facilitar, en teoría, las compras rápidas en un espacio en el que se han invertido 11,1 millones de euros y que abrirá sus puertas mañana con 35 de sus 44 puestos y gastrobares cubiertos, incluido un supermercado en el sótano. El mercado como tal, construido en 1882 y que comenzó a funcionar en 1884, está prácticamente listo a falta de los últimos remates de mobiliario, cartelería y traslado del género desde los puestos temporales de Poniente –solo diez funcionaban ayer–.

‘Volvemos a casa’

Sus cristaleras lucen ya vinilos con lemas como ‘Volvemos a casa. ¡Te esperamos el 30 de noviembre!’ y ‘Alimentando Valladolid desde 1884’ y en sus entradas principales se ha sustituido sobre hierro forjado el año de la leyenda ‘Restaurado y reformado año 1982’ por ‘año 2016’. Será lo único, en ausencia de placa oficial, que recuerde cuándo se restauró el único mercado decimónico que sobrevive en la capital.

El interior y el exterior del Val eran ayer, y volverán a serlo hoy, un hervidero de vehículos, trabajadores, comerciantes y hosteleros para dejar todo a punto para la inauguración de un mercado que contará con una horario ampliado tanto para los puestos tradicionales –de 9:00 a 15:00 y de 18:00 a 21:00 horas de lunes a viernes y de 8:30 a 15:00 los sábados– como para los bares –continuo de 9:00 a 0:00 horas–.