El Norte de Castilla

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La estatua del conde Ansúrez en su actual ubicación

El conde Ansúrez pierde su sitio

  • La reubicación de la estatua del fundador de la ciudad se incluye dentro del plan de peatonalización total de la Plaza Mayor

Lleva plantado en el centro de la Plaza Mayor desde 1903. Únicamente ha abandonado tan privilegiado enclave con motivo de las reformas del ágora, pero siempre ha regresado a su atalaya en el corazón de este espacio. Pues bien, el Ayuntamiento de Valladolid tiene la intención de que la estatua del conde Pedro Ansúrez, fundador de Valladolid, ocupe un nuevo lugar dentro de la que es su casa, con el objetivo de que el principal punto de encuentro de los vallisoletanos gane en capacidad y comodidad.

La idea no es nueva. El Plan Especial del Casco Histórico vigente ya contempla este traslado. «Se propone la sustitución de la escultura, cuya posición central, trastoca la concepción del recinto como plaza castellana», se lee en el documento. En el siguiente párrafo se propone se situarla en el marco que rodea la plaza, frente a la fachada de la Casa Consistorial, o en un lugar inmediato.

El alcalde, Óscar Puente, y el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, ya trabajan en este proyecto, que se acometerá dentro de las obras para sacar las rampas del aparcamiento de la zona peatonal, cuyo primer estudio, en el que se analiza el necesario desvío de redes y canalizaciones subterráneas, ya está sobre la mesa del regidor. El equipo de gobierno quiere que el cogollo del casco histórico sea una explanada más cómoda para la celebración de eventos de todo tipo, entre los que destacan los conciertos de las ferias de la Virgen de San Lorenzo.

Segundo ilustre reubicado

La posición de este gran bronce en el eje central del rectángulo, sostienen en el Consistorio, dificulta los diferentes montajes y la visión de los espectadores. Resta una superficie muy golosa en el centro neurálgico del enclave. ¿Hacía donde se desplazaría? Aún es pronto para saberlo con certeza, aunque se baraja, entre otras opciones, retrasarla hacia la actual entrada del aparcamiento cercana a la calle Lencería (Turrones y Helados Iborra). Sería la más lógica si se tiene en cuenta que los escenarios que se levantan en este lugar siempre ocupan el lateral contrario, desde donde arrancan las calles Pasión y Campanas.

Esta reubicación de uno de los ilustres de Valladolid no es la primera que se lleva a cabo en los últimos años. También el poeta José Zorrilla tuvo que ceder su protagonismo en el centro de la fuente de la plaza que lleva su nombre cuando se acometió, en el año 2003, la excavación del aparcamiento de rotación en este espacio. Abandonó el frescor de los chorros del antiguo surtidor y se subió a una nueva peana en el eje que une el paseo dedicado al literato con la siempre concurrida calle Santiago.

El conde Ansurez pierde el sitio

La idea es que la estatua de Ansúrez, obra del artista Aurelio Rodríguez Carretero e inaugurada el 31 de diciembre de 1903, mantenga su protagonismo en el centro de la ciudad, aunque luzca un poco más orillada. La escultura, según recoge la hemeroteca de El Norte de Castilla, únicamente ha abandonado la plaza de forma temporal en dos ocasiones. La primera, a principios de los años 70 cuando arrancó la obra del aparcamiento subterráneo, inaugurado el 24 de octubre de 1972. La segunda, veinticinco años después, cuando durante el primer mandato de Francisco Javier León de la Riva, se construyó el segundo sótano del estacionamiento y se urbanizó una Plaza Mayor casi peatonal, una intervención que concluyó en diciembre de 1997.

Avanza el proyecto

Esta es una de las principales novedades del proyecto que el ejecutivo local quiere acometer en la Plaza Mayor en el actual mandato. Los técnicos de la Concejalía de Urbanismo ya han finalizado el primer informe para analizar cómo abordar la eliminación de las rampas de estacionamiento subterráneo del área estancial. Aunque no hay nada definitivo, este primer estudio sobre el tejido de redes y canalizaciones que discurren por la zona aconseja abrir la rampa de acceso en la misma calle Manzana (actual vía de entrada al subterráneo) y dar salida a los vehículos por la calle Pasión mediante una pendiente que desembocaría a la altura de la pastelería Cubero y que estaría cerca de los soportales, lo que permitiría mantener un carril de circulación entre Ferrari y la plaza de Santa Ana para el tráfico de vehículos de limpieza o emergencia.

Otra novedad importante es que en este primer documento los expertos municipales recomiendan que salida del garaje hacia Pasión se haga desde la segunda planta para evitar tener que tocar una tubería de abastecimiento importante. Así, los vehículos aparcados en el primer sótano deberían bajar a la segunda planta para coger la salida, una fórmula que ya se utiliza en otros aparcamientos en España.

La obra es de calado y aún falta lo más importante: conocer su coste y los plazos de ejecución. Para llevarla a cabo es necesario romper los muros pantalla de este cajón para coches en los puntos de entrada y salida y acometer una reforma interna del estacionamiento para variar direcciones y disposiciones de plazas. El Ayuntamiento quiere contar con todos los datos antes de sentarse a negociar con los actuales adjudicatarios del párking –Aplaes– para solicitar su colaboración económica, ya que con esta intervención el estacionamiento podría abrir sin restricciones los 365 días del año, algo que no ocurre ahora cuando el espacio acoge citas relevantes.