El Norte de Castilla

Cristina Puertas, en su tienda de Laguna.
Cristina Puertas, en su tienda de Laguna. / L. N.

Un mundo de sensaciones en Namasté

  • Cristina Puertas pide una excedencia en su trabajo y monta una tienda de infusiones en Laguna de Duero

Afirma que entrar en su tienda, Namasté, es entrar en un mundo de sensaciones y realmente, así se siente al cruzar el umbral de la puerta de su negocio. Ella es Cristina Puertas (43), una joven que acaba de dar sus primeros pasos como emprendedora al inaugurar, el pasado 19 de septiembre, una tienda de tés y especias en su pueblo natal, Laguna de Duero.

Cristina es diplomada en Turismo y siempre ha trabajado en este sector. Su último empleo ha sido como recepcionista durante 11 años en el Balneario Villa de Olmedo. «Estaba encantada en el trabajo, pero necesitaba un cambio en mi vida y estar más cerca de casa y de la familia. Montar mi propia tienda, me pareció que era la solución ideal», explica. Siempre ha sido consumidora de tés y desde pequeña se ha sentido atraída por este mundo, en el que disfrutaba probando sabores nuevos y diferentes mezclas.

«Sopesé todas las opciones y vi que podía ser un negocio con muchas posibilidades. El té es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua, ya que tiene grandes beneficios para la salud y eso es algo que a la gente le interesa mucho, ya que cada vez hay más culto al cuerpo», concreta esta emprendedora, que en julio decidió pedir una excedencia en su trabajo para poner en marcha su proyecto.

«Hoy en día, no es fácil emprender y aunque estaba muy segura de que me iría bien, no quería desligarme del todo de mi antiguo trabajo, en el que estaba tan contenta. Lo cierto es que he recibido un gran apoyo por su parte y me han ofrecido su ayuda para lo que necesite», comenta agradecida.

La búsqueda de local fue relativamente sencilla. El lugar donde se ha instalado siempre le había gustado, de hecho, anteriormente fue una agencia de viajes, en la que ella estuvo trabajando hace años. «Veía que estaba muy bien situado, que era una zona de mucho tránsito y que tenía muchas posibilidades. Además, no necesitaba demasiada reforma», subraya. Durante los meses de verano aprovechó para acondicionar el local y contactar con los proveedores, para tenerlo todo listo de cara a la inauguración.

La burocracia le resultó bastante sencilla, aunque lamenta no haber recibido ninguna ayuda económica, «las que había era para desempleados, y yo al estar de excedencia, no podía acceder a ellas, ni a la capitalización del paro. Tampoco he podido recibir ayudas del ayuntamiento, porque no llegaba a la inversión mínima requerida», aclara Cristina, quien tan sólo se ha beneficiado de la rebaja en la cuota de autónomos.

En Namasté, los clientes pueden adquirir todo tipo de tés, infusiones, especias al peso, frutas deshidratadas y mermeladas gourmet naturales. «Los tés más solicitados son el té blanco ruta de la seda, los tés verdes que son antioxidantes, depurativos y adelgazantes, el té azul, que es un quemagrasas muy bueno, y excelente para las personas que tienen colesterol», dice esta experta en infusiones que, día a día, va aumentando el catálogo de productos en función de la demanda de sus clientes.

Otro de sus productos estrella son los cafés del mundo, de Brasil y Colombia principalmente y de sabores variados, como el café al chocolate, a la naranja o el verde. En sus estanterías también hay un espacio destacado para las piedras curativas. «Siempre me ha atraído el mundo del yoga, de la meditación y de las terapias alternativas, por eso ofrezco estos productos a mis clientes, que normalmente se suelen conocer las propiedades y particularidades de cada tipo de piedra. Una de las más vendidas, es la Shungita, que elimina la radiación electromagnética y protege, por ejemplo de las ondas del móvil y además, purifica el agua», informa.

Accesorios

Cristina también tiene a la venta, todo tipo de productos y accesorios relacionados con el té, como tazas, teteras, latas, coladores, con decoración muy variada, «ideales para acertar a la hora de hacer un regalo», completa esta emprendedora, que muy frecuentemente suele sorprender a sus clientes con un té de bienvenida. «Suelo avisar por Facebook del sabor que voy a preparar ese día y luego siempre obsequiar a mis clientes con alguna muestra de otros tés, para que vayan probando diferentes sabores».

Namasté es una tienda muy enfocada al bienestar, tanto por dentro, como por fuera, de tal manera, que Cristina cuenta con una colaboradora habitual, Pepa Rubiales, una instructora y profesora de yoga, que imparte sus clases en una sala que nuestra emprendedora tiene habilitada en el segundo piso de su local. «Yo misma soy alumna de las clases y el hecho de que se impartan en mi tienda creo que es una manera interesante de darme a conocer», completa esta emprendedora, quien se está empezando a plantear la posibilidad de montar una tienda ‘on line’ para vender sus productos a través de la red.