El Norte de Castilla

Donación de alimentos en una pasada edición de La Gran Recogida.
Donación de alimentos en una pasada edición de La Gran Recogida. / EL NORTE

Estos son los productos que puedes donar el viernes y sábado para el Banco de Alimentos

  • La Gran Recogida confía en superar los 308.000 kilos de comida recogidos el año pasado

El año en el que el Banco de Alimentos comenzó a llenar las despensas de las familias vallisoletanas con más dificultades (era 1997, había dos mil beneficiarios y aún no intuíamos lo que estaba por llegar), la entidad había fijado un listado con los diez alimentos básicos que componían sus entregas (pasta, arroz, lentejas, garbanzos, alubias, galletas, azúcar, conservas de tomate, zumos y harina). Hoy son ya 17, con la incorporación de la leche, el aceite, entre otros, y, sobre todo –gracias a las aportaciones de Europa y a las mejoras en su red de distribución–, las frutas y hortalizas.

El Banco de Alimentos no solo procura víveres para los hogares que atraviesan dificultades (de aquellos 2.000 usuarios se ha pasado a más de 16.000 y en lo más duro de la crisis se llegó a los 24.000), sino que también procura que la entrega de comida se haga conforme a criterios saludables. De ello se encarga Margarita Alonso Franch, experta en nutrición, profesora de la Universidad de Valladolid y voluntaria de la entidad benéfica. «Seguimos los criterios de la FAO o de organismos nacionales e internacionales sobre aquellos alimentos que no pueden faltar en una dieta saludable como la mediterránea», explica. Un informe del Ministerio de Agricultura recuerda que la obesidad «es hoy un reflejo de la desigualdad social», con una incidencia más acentuada entre las clases empobrecidas (23,7%) que en las pudientes (8,9%).

«Promovemos los alimentos saludables, aunque a veces tenemos limitaciones», indica Alonso Franch. Por ejemplo, es muy difícil el reparto de alimentos frescos (especialmente pescado), por lo que se intenta sustituir con conservas o con otro tipo de proteínas, como las que aportan las legumbres, que además tienen los beneficios de la fibra, las vitaminas y la facilidad de transporte. La experta en nutrición subraya la importancia de los cereales (ahí incluye pan, pasta, harina, arroz)«básicos, al ser la principal fuente de carbohidratos y proteínas», además de la patata y la leche, «el alimento más completo por su riqueza en nutrientes, con un adecuado aporte energético».

Leche entera. Es uno de los alimentos básicos, sobre todo para los niños, de ahí que se haga especial incidencia en la leche. «Para las personas mayores es mejor la semidesnatada, pero los beneficiarios del Banco de Alimentos suelen tener carencias de calorías, por eso es asumible la grasa que aporta la leche entera (cuatro gramos por cada cien) como fuente de energía», explica Alonso Franch.

Aceite. No siempre se repara en la importancia que tiene para preparar otro tipo de alimentos, de ahí que el llamamiento insista en este producto. ¿Una propuesta? Aportar un litro de aceite de oliva por cada dos litros de girasol.

Galletas y cereales. Son básicos para completar el desayuno. La experta en nutrición prefiere la apuesta por los cereales, pero tampoco hay que desdeñar las galletas, «cuanto más sencillas, mejor». O sea, la maría de toda la vida. Para redondear el desayuno se puede añadir cacao o café.

Legumbres. No suele encontrarse entre los productos en los que inciden desde el Banco de Alimentos porque la gente ya suele tenerlos presentes al hacer sus donaciones. En cualquier caso, son básicos para un buen menú y los nutricionistas recomiendan su ingesta entre tres y cuatro veces a la semana, como una buena fuente de proteínas.

Alimentos infantiles. Casi uno de cada cuatro beneficiarios del Banco de Alimentos son menores y, entre ellos, hay muchos bebés. De ahí el recordatorio para donar leche o cereales infantiles. Y también dulces navideños.

Conservas de fruta. El llamamiento es a donar fruta en almíbar, pero es mucho más saludable donar zumos sin azúcares añadidos o fruta en su jugo.