El Norte de Castilla

El mercado de López Gómez cierra sus puestos el día 30, después de más de cuatro décadas

Los hermanos Jaime y Roberto en la carnicería de López Gómez.
Los hermanos Jaime y Roberto en la carnicería de López Gómez. / J. M.
  • El Ayuntamiento desconoce a qué uso destinará los cerca de 2.000 metros cuadrados de las históricas galerías comerciales

Algunos de ellos han jugado de niños por los pasillos mientras sus abuelos y padres despachaban ternera, salchichas, huevos, frutas, lenguados o langostinos. Se hicieron cargo de los puestos hace unas décadas. Son la tercera generación, pero el próximo 30 de noviembre serán los encargados de echar el cierre a más de 40 años de ventas en esta superficie municipal, situada junto a la plaza de la Universidad.

«Los años de gloria de las Galerías López Gómez fueron cuando se vendía pescado por parte de mayoristas que decidieron llevar su producto desde el Mercado Central al centro. No había un mercado en España que haya vendido más kilos de pescado que éste», recuerda Roberto, carnicero de 38 años, quien junto con su hermano Jaime, de 32, saldrán con la furgoneta la próxima semana camino de otro puesto que han cogido en el Mercado del Val, «porque la vida continúa. Es como empezar de nuevo», dicen.

El último pescadero de las Galerías López Gómez marchó en septiembre de este año, y su salida reflejó la ‘defunción’ de esta superficie, que se ha visto acuciada por las deudas de mantenimiento, los pagos a la comunidad y la falta de más puestos.

«Nos da pena que no se haya cuidado este espacio», dice Roberto. De los más de 50 puestos de frutas, verduras, pescaderías, canicerías o panaderías ayer solo restaban cuatro. De ellos, tres se marcharán al Val con la confianza de que los clientes de la zona de Santa Cruz les sigan con sus compras. Para ir al remodelado mercado de San Benito han tenido que abonar algo más de 60.000 euros que les garantiza una presencia durante 45 años.

"El puesto es algo más pequeño que el de aquí, pero ya tenemos instaladas las cámaras frigoríficas. Iremos nosotros dos y ojalá podamos contratar a otros cuatro si se da bien", dice Jaime.

Cadenas de supermercados, la competencia

Desde que la Concejalía de Medio Ambiente y Sostenibilidad anunciase en septiembre que Galerías López Gómez cerrarían antes de Navidad, los 'resistentes' de este mercado han visto como las ventas caían animadas por sus competidores inmediatos, las cadenas de supermercados.

"En cuanto a los precios y la calidad podemos competir con ellos. Lo que se vende por bandejas es un atraco para el cliente. Lo que sucede es que muchos consumidores caen en la comodidad, porque en una misma superficie pueden comprar de todo cuando se tiene poco tiempo", dicen los dos hermanos, que recuerdan que los pequeños comerciantes abren también por las tardes. Añaden, no obstante, que los "clientes que quieren un género más exclusivo y cuidado vienen aquí".

En la planta de arriba de las galerías se encuentra la pollería Esther que también irá el día 1 de diciembre al Val, con un puesto que dobla a los nueve metros cuadrados del actual. "Antes se cogían los traspasos, pero con la crisis todo ha cambiado", dice esta vendedora.

El Ayuntamiento de Valladolid deberá decidir ahora qué hará con esta superficie, que cruza por debajo de la calle López Gómez. Para destinarla a un uso de los servicios sociales, es una de las posibilidades que se barajan.