El Norte de Castilla

Usuarios de Auvasa con discapacidad llegan a esperar una hora por el fallo de las rampas

Un viajero en silla de ruestas sube por la rampa de un autobús de Auvasa. G. VILLAMIL
Un viajero en silla de ruestas sube por la rampa de un autobús de Auvasa. G. VILLAMIL
  • Los conductores advierten del riesgo de extraerlas manualmente porque tienen que dejar su puesto, donde está la caja con el dinero

"Unos días porque el autobús no dispone de rampa; otros porque la plataforma metálica se atasca y deja de funcionar; y en ocasiones porque no baja lo suficiente como para que el viajero suba con facilidad al autobús". De este modo describe un vecino que camina en silla de ruedas, usuario del transporte municipal, las dificultades que encuentra a diario para poder desplazarse por la capital.

Muchos de estos pasajeros, que se quejan de este servicio de Auvasa, son miembros de la Asociación Vallisoletana de Esclerosis Múltiple, que en la provincia cuenta con trescientos socios. Estos viajeros utilizan el autobús, sobre todo en otoño e invierno, para moverse por la capital ante las dificultades que tienen para circular con las sillas por la caída de las hojas o el suelo mojado. Aspiran a desplazarse solos, pero el problema para subirse a un autobús les obliga a pedir ayuda a familiares y amigos.

Las deficiencias que han detectado afectan a líneas como la 1, 2 y la H, que va hasta el hospital Río Hortega. El estado de los equipos lleva, en ocasiones, a tener que sacar las rampas de forma manual, lo que supone detener el autocar y demorar el tiempo del recorrido.

Sobre las respuestas que reciben de los conductores, los usuarios con movilidad reducida indican que "hay de todo". Por un lado, están los que te ayudan, mientras otros se escudan en los problemas técnicos de las plataformas.

"Me he encontrado con conductores a los que se les dice el problema y te contestan con que ellos se dedican a conducir y tienen otras obligaciones. Lo lógico es que en el departamento de mantenimiento de Auvasa se revisen bien los fines de semana todos los vehículos que disponen de estas plataformas", reclama un viajero.

Incidencia a los conductores

Contrariamente a ello, en algún caso, según relatan los afectados, han tenido que volver que pagar el importe del billete después de esperar mucho tiempo en la parada. Una usuaria explica que cuando comunican con las oficinas de Auvasa para informar de la incidencia técnica, "me responden que los vehículos tienen que funcionar perfectamente antes de salir".

Las dificultades de estos usuarios al ver que no funcionan la plataformas se palian con la colaboración de viajeros de Auvasa, "que se bajan para ayudar a empujar la silla de ruedas". Sin embargo, una usuaria enferma sostiene que en ocasiones "la falta de educación" de algunos pasajeros, que se impacientan al bajar las rampas, provoca que se averíen por el peso al pasar sobre ellas antes. "Cuando viajo hasta la plaza de toros, siempre digo al conductor al subirme: "Me apeo en la última. Abra usted la puerta para el resto de viajeros, baje la rampa y luego bajo yo con la silla de ruedas". Auvasa debería informar de este procedimiento a sus conductores", exclama.

Desde la dirección se reconoce que las averías de algunas de las rampas obligan al usuario a esperar al siguiente autobús. En este sentido, se recuerda que la aplicación de Internet informa cuál de los vehículos que recorren la línea dispone de plataforma, "con lo que el tiempo de espera en la parada se reduce".

Los afectados creen que Valladolid debe tomar como modelo de accesibilidad Vitoria, "donde las aceras suben a la altura del bus".

En relación a las deficiencias de las rampas, el presidente del comité de empresa señala que los empleados "no pueden hacer nada cuando el usuario nos pide explicaciones. Es un problema de la dirección, que debe saber que somos los conductores los que estamos en la calle". José Luis Bustelo recuerda el riesgo que supone que un chófer baje del vehículo para ayudar a desplegar la plataforma o subir a un viajero de silla de ruedas.

"Tenemos la recaudación y puede ser sustraída". Añade también que en las reuniones de seguridad laboral han pedido a la dirección que establezca un protocolo en caso de tener que abandonar el autobús para sacar la rampa de forma manual. "Y nadie nos da respuesta. Este problema no es de ahora", sentencia.