El Norte de Castilla

El nuevo 'timo del cambio' suma ya seis estafas en Valladolid

Fajo de billetes para el 'timo del cambio'
Uno de los fajos de billetes utilizados para dar el cambiazo en los establecimientos. / EL NORTE
  • En un rápido juego de manos sus autores obtienen entre 20 y 25 euros de beneficio ante los mismos ojos de su víctima

Una suerte de variante del 'timo de la estampita' –cambiar billetes buenos por papeles– acaba de recalar en los comercios de la capital y suma ya seis víctimas en el último mes. El timo en cuestión, que bien podría denominarse del 'cambio', requiere, incluso, de una mayor habilidad por parte del trilero de turno en comparación con el original, ya que debe «realizar el cambiazo de un fajo de billetes por otro a la vista del cajero o tendero de turno». Así habrían logrado timar pequeñas cantidades de 20 o 25 euros a media docena, sobre todo, de supermercados de la ­capital.

El mecanismo del 'timo del cambio' es sencillo. El autor entra a la tienda de turno y, cuando se acerca a pagar una pequeña compra, ofrece al cajero billetes pequeños para las vueltas. «Les preguntan si necesitan billetes de 5 euros para el cambio y que tiene un montón, para después enseñarle un fajo de 20 billetes (100 euros)», explican fuentes policiales. Después se lo dan a la víctima, a cambio, claro de dos billetes de 50 o de cinco de 20 euros. Y ahí comienza el juego. El cajero cuenta el fajo y descubre que falta un billete. Así que se lo dice al timador. Este lo cuenta y reconoce que hay 19. Suelta un «lo siento», saca otro billete del bolsillo, lo vuelve a contar y, como salen 20, entrega de nuevo el fajo. Es ahí cuando el trilero cambia un fajo por otro, que suele contener 15 billetes, como mucho, de 5 euros (75 euros), «en un rápido juego de manos sin levantar las sospechas de la víctima, que acaba entregando 100 euros a cambio de 75».

Dos identificados en Zorrilla

Esto, tal cual, es lo que ocurrió el jueves en el supermercado Dia de la esquina del paseo de Zorrilla con la ­calle Goya, si bien allí la cajera se dio ­cuenta del timo –el sexto registrado en el último mes– y avisó a la Policía Local. Los agentes identificaron a dos supuestos timadores, que resultaron ser vecinos de Madrid, pero no pudieron hacer más. «Es muy complicado demostrar la autoría del timo, ya que utilizan pequeñas cantidades y siempre alegan que la cajera se ha equivocado al contar», lamentan los policías, que apelan a la prudencia de los comerciantes para evitar ­timos.