El Norte de Castilla

El incidente ocurrió en el IESArca Real, en la calle General Shelly, el pasado 20 de octubre.
El incidente ocurrió en el IESArca Real, en la calle General Shelly, el pasado 20 de octubre. / J. Sanz

El instituto Arca Real sufrió un ataque con gas pimienta un mes antes que el Zorrilla

  • El autor, un alumno de 13 años, fue identificado y ha sido expulsado del centro de Delicias por una falta grave

La más que grave gamberrada registrada el miércoles en el Instituto Zorrilla, donde dos alumnos rociaron dos plantas de un aulario con gas pimienta y causaron 25 intoxicados, tuvo un antecedente apenas un mes antes en otro centro público, el Instituto Arca Real (Delicias), donde un estudiante utilizó el mismo gas, aunque a menor escala. El autor, de 13 años, pudo ser identificado y ha sido expulsado temporalmente por una falta grave.

Los hechos ocurrieron el pasado 20 de octubre en el instituto de la calle General Shelly, cuando el estudiante de primero de la ESO aprovechó un cambio de clases para rociar un pasillo con gas pimienta –llevaba un spray de autodefensa–. Esparció, dados los resultados, una cantidad mucho menor que la utilizada el miércoles en el Zorrilla, si bien los profesores desalojaron temporalmente algunas aulas y alertaron de lo ocurrido a la Policía Municipal.

Los agentes acudieron al centro y, apoyados por los profesores, enseguida lograron identificar al autos, que resultó ser un estudiante de 13 años de primer curso de la ESO. «El joven fue puesto a disposición de sus padres y el centro le abrió un expediente», según confirmaron ayer fuentes policiales, cuya intervención concluyó ese mismo día.

Evitar una posible moda

El expediente académico, ya cerrado, concluyó con la expulsión temporal del joven, «el castigo más elevado por detrás de la expulsión definitiva», por una falta grave. «El gas solo afectó a unas pocas clases, pero ningún alumno resultó intoxicado», según aclararon ayer fuentes cercanas al instituto de Delicias.

Los testigos de lo ocurrido afirman que en el caso del centro de la calle General Shelly solo se empleó un pequeño aerosol –el típico de autodefensa que puede adquirirse con facilidad a través de Internet–, sin apenas consecuencias para los estudiantes que se encontraban en las aulas más próximas, y consideran para «provocar lo del Zorrilla –con 25 intoxicados con náuseas, irritación de ojos y picor de garganta– tuvieron que emplear una cantidad más que considerable si el producto en cuestión fue el gas pimienta».

La comunidad educativa confía en que el castigo para los autores de este tipo de gamberradas sea «suficiente para evitar que más estudiantes decidan convertir el uso de ‘spray de autodefensa’ en una moda». El alumno del instituto Arca Real fue expulsado temporalmente, pero los autores del incidente clónico registrado 27 días después en el Zorrilla se enfrentan, si es que llegan a ser identificados, a su expulsión definitiva y a su posible ingreso en un centro de menores por una falta muy grave. Eso al margen de que su acción pueda tener repercusiones judiciales dado el resultado de su acción.