El Norte de Castilla

Ingeniería con palos para la garganta

Pueba de carga con la grúa ganadora.
Pueba de carga con la grúa ganadora. / EL NORTE
  • La Escuela de Industriales aogió un concurso de construcción de grúas con los depresores linguales que utilizan los médicos en sus exploraciones

¿Cuánto peso puede resistir una grúa construida con depresores linguales, los clásicos palos de madera que utilizan los médicos en las exploraciones de garganta? Nada menos que 27,5 kilogramos. Lo demostraron los futuros ingenieros de la Universidad de Valladolid Ignacio Camino, José Andrés Cortés y Antonio Blanco, ganadores de este reto. La pasada semana se celebró en la Escuela de Ingenierías Industriales el II Concurso Blape de Construcción de Grúas, organizado por Cogitiva (Colegio Oficial de Graduados en Ingeniería) y la Delegación de Alumnos del centro académico.

La cita consistió en la construcción de una grúa mediante esos elementos unidos con cola termofusible para su posterior ensayo destructivo. Se trataba de diseñar una estructura lo más resistente posible en la que se tuviera en cuenta también el aspecto estético de la ‘máquina’. La dificultad estribaba en el material utilizado, muy ligero pero con el que se pueden realizar construcciones fuertes y bellas al mismo tiempo.

El concurso estaba abierto a los alumnos de la escuela y los doce equipos inscritos desarrollaron la prueba en dos fases, la de construcción y la de ensayo. En la evaluación de las grúas aspirantes pesaba el 90% la carga de colapso y el 10% su aspecto estético.

Según explica Pablo San Juan, delegado de los alumnos, la convocatoria resultó de gran interés educativo, ya que los estudiantes desarrollaron un proyecto constructivo complejo en un tiempo limitado, lo que obligaba a gestionar adecuadamente la organización de tareas.