El Norte de Castilla

Los bomberos facilitaron el acceso a los policías.
Los bomberos facilitaron el acceso a los policías. / EL NORTE

Roban las viejas cañerías de cobre del antiguo cuartel de Puente Colgante

  • El inmueble ha sido víctima del expolio desde que fuera cerrado en 2015

El expolio al que fue sometido el antiguo cuartel de Puente Colgante, que llegó a estar ocupado por indigentes durante algunos meses, no debió ser completo y por eso un grupo de ladrones decidió darse una vuelta por el maltrecho edificio de 1948 el martes por la noche para rapiñar lo poco que queda en el interior de un inmueble tapiado hace un año precisamente para evitar robos. Pero ni por esas. Los autores lograron acceder por alguna de las ventanas de la primera planta –solo se condenaron los bajos con ladrillos y cementos– y se llevaron las viejas cañerías de cobre.

Y todo ello a la vista de los vecinos de los inmuebles colindantes del lateral del antiguo cuartel que da a la calle Juan Sebastián Elcano. Ellos avisaron a los servicios de emergencia de la presencia de los delincuentes sacando tubos del edificio abandonado a las 20:55 horas. Los agentes, a su llegada, no encontraron un punto sencillo de acceso y tuvieron que recurrir a los Bomberos para que colocaran una escalera con la que poder entrar al edificio a través de una ventana del primer piso e inspeccionar su interior. Y así lo hicieron cinco agentes locales, que recorrieron las viviendas de ese ala –el bloque ocupa una manzana entera y cuenta con ocho portales– sin conseguir localizar a los autores.

Los ladrones, en apariencia, lograron huir a tiempo con parte del botín, cañerías del preciado metal –según los testigos– con destino a alguna chatarrería, o bien se escondieron en algún recoveco de un más que amplio edificio que en su día acogió a medio centenar de familias de guardias civiles. Así fue hasta su cierre definitivo en febrero de 2015.

Alquileres sociales

La Consejería de Fomento, titular del inmueble, vació y tapió después el inmueble ese mismo febrero y en septiembre del año pasado –aquel verano llegó a albergar a algunos indigentes– y en junio firmó un convenio con el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento para rehabilitar el edificio al completo y reconvertirlo en 63 viviendas en régimen de alquiler con distintos grados de protección. Las obras, según anunciaron entonces los firmantes del acuerdo, comenzarán en primavera y concluirán en un plazo de dos años. Costarán 4,9 millones de euros.