El Norte de Castilla

Los tres mil empleos de las cooperativas agrarias

Jerónimo Lorenzo, durante su intervención en la Facultad de Comercio.
Jerónimo Lorenzo, durante su intervención en la Facultad de Comercio. / RAMÓN GÓMEZ
  • Jerónimo Lozano, director de Urcacyl, recuerda en la Facultad de Comercio el papel de este tipo de empresas para generar trabajo y fijar población en el medio rural

Jerónimo Lozano, director de la Unión Regional de Cooperativas Agrarias de Castilla y León (Urcacyl), ha defendido en una charla en la Facultad de Comercio el importante papel que juegan las cooperativas en el desarrollo económico regional. «En muchos pueblos, la única empresa que existe es una cooperativa. Somos empresas con capital cien por cien de la región, que están asentadas en el medio rural y que, de forma directa, crean cerca de tres mil puestos de trabajo en Castilla y León. Y eso, sin contar los empleos que se derivan de ellas de forma indirecta, como el transporte, la construcción, los servicios». «Contribuimos de forma clara a fijar población.Yademás, somos empresas que nunca se deslocalizan, que no se llevarán su producción a Marruecos o Turquía», añade.

Lozano viene a la Facultad de Comercio para explicar a los universitarios qué es una cooperativa y qué importancia tienen las agrarias en la economía de la región. «Suponemos una tercera parte del sector agroalimentario de la región, con una facturación total de 2.460 millones de euros y casos tan potentes como Cobadu (275 millones de facturación) o Acor (120 millones de facturación directa y otros 202 indirecta)». Y lamenta que estas cifras económicas no siempre hayan sido tenidas en cuenta por las administraciones, «que solo en los últimos tiempos parecen haberse dado de cuenta nuestra importancia. Ahora parece que por fin se han puesto las pilas».

Pero reconoce Lozano que todavía hay deberes por hacer. Que el sector ha de afrontar unos retos que, según el director de Urcacyl, pasan por una clara orientación hacia las necesidades del mercado. «Hay que cambiar el paradigma: no basta con vender lo producido, sino producir lo que se vende». Muy vinculado a eso, subraya la apuesta por mejorar su imagen–«tenemos que mostrarnos y darnos a conocer»– y reformular el tamaño de las cooperativas. «Las hay de tamaño pequeño que funcionan muy bien, pero hay casos en los que es importante la unión y concentración para hacer frente a la competencia. Hay que ser más competitivos y apostar por la tecnología», indica Lozano, quien concluye su charla ante universitarios con un deseo para que las cooperativas atraigan a más jóvenes y mujeres.