El Norte de Castilla

Concentración vecinal a las puertas del centro de salud de La Magdalena, que luego se repetirían cada viernes hasta el pasado junio, para reclamar el nuevo ambulatorio.
Concentración vecinal a las puertas del centro de salud de La Magdalena, que luego se repetirían cada viernes hasta el pasado junio, para reclamar el nuevo ambulatorio.

El centro de salud de La Magdalena se prevé que esté listo en dos años

  • Los vecinos ven así cumplida una reclamación de 1990

Corría el año 1990 cuando Jesús Puerta, presidente hasta hace unos meses de la asociación de vecinos El Refugio, reclamó formalmente por primera vez la construcción de un nuevo centro de salud de La Magdalena, que da servicio a once mil usuarios de los barrios de Belén, Hospital, San Pedro y Santa Clara, ante la falta de espacio del existente en la calle Nuestra Señora.

«Hubo buenas palabras y, aunque tardamos en arrancar la primera promesa, por fin en 2002 llegó a estar presupuestado, pero aquel dinero desapareció y hasta ahora», recuerda el veterano portavoz vecinal, que ayer pudo leer en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) la respuesta a 26 años de reivindicaciones con el anuncio de licitación del proyecto del nuevo ambulatorio en la parcela cedida por el Ayuntamiento a Sacyl en el camino del Cementerio, en Los Viveros.

«Es una satisfacción, aunque llegue después de tanto tiempo, que cumplan con la promesa de dignificar el espacio en el que los vecinos del entorno más envejecido de la ciudad –cerca del cuarenta por ciento superan los 65 años– acuden al médico», asegura Jesús Puerta, quien confía en que se cumplan los plazos previstos y el centro de salud abra sus puertas antes de finales de 2018.

Sacyl, de momento, anunció ayer la licitación del proyecto, dotada con 216.933 euros, de cara a la construcción de un edificio de nueva planta sobre una superficie de 2.000 metros cuadrados y en el que prevé invertir 3.070.000 euros. La redacción del proyecto debe finiquitarse en cinco meses y las obras, una vez adjudicadas, tendrán que estar listas en dieciocho meses, es decir, en torno a finales de 2018 o principios de 2019.

El futuro centro de salud contará, entre otros servicios, con quince consultas de medicina general y dos de pediatría y salas de rehabilitación o preparación al parto. Nada que ver con el minúsculo ambulatorio situado en un bajo de la calle Nuestra Señora, cuyas paredes de papel permiten «escuchar las conversaciones entre los médicos y los pacientes» y que carece «de infraestructuras mínimas de accesibilidad».

Los vecinos comenzaron en 2009 una serie de movilizaciones para reclamar la construcción de «una dotación tan necesaria» y llegaron a concentrarse cada viernes en la calle Penitencia, junto al ambulatorio, hasta el pasado mes de junio. «Nos prometieron licitar el proyecto ahora y, al menos esta vez, parece que han cumplido», concluye Jesús Puerta.