El Norte de Castilla

El curioso guiño que hizo el destino a Óscar Puente y Javier León

Óscar Puente y Javier León de la Riva, en enero de 2016.
Óscar Puente y Javier León de la Riva, en enero de 2016. / Henar Sastre
  • Javier León de la Riva debía asistir como ginecólogo el nacimiento de Óscar Puente en 1968, pero en el momento del parto celebraba su vigésimo tercer cumpleaños lejos del hospital

La política ofrece guiños curiosos. Hoy es 15 de noviembre y cumplen años las dos últimas personas que han recibido el bastón de mando en la alcaldía de Valladolid. Óscar Puente Santiago, el actual regidor socialista, sopla 48 velas en la tarta y Javier León de la Riva, su antecesor popular en el cargo, celebra 71 primaveras. El calendario une a los dos alcaldes vallisoletanos, en un vínculo que se remonta al mismo nacimiento de Óscar Puente.

El viernes 15 de noviembre de 1968, Carmen Santiago aguardaba para dar a luz en el antiguo hospital Río Hortega. El joven médico que había seguido su embarazo respondía al nombre de Javier León de la Riva.

«Sí, él era el ginecólogo de mi madre», corrobora Óscar Puente. «Acababa de terminar la carrera y tenía que asistir el parto».

El destino había escrito el borrador de un guión: Javier León de la Riva iba a ser la primera persona en aparecer en la vida Óscar Puente. Sin embargo, el ginecólogo ansiaba celebrar su vigésimo tercer cumpleaños y, como el parto no se antojaba inminente, decidió marcharse de celebración. Cuando volvió, Óscar Puente ya había nacido.

Todo hacía presagiar que el nacimiento no resultaría fácil. «Era un parto complicado», expone Óscar Puente. «Yo venía de nalgas y Javier León le dijo a mi madre que lo iba a dejar para el día siguiente, mediante cesárea. Así que se fue de cena para celebrar su cumpleaños. Pero, a las once de la noche de ese 15 de noviembre, nací de manera natural. El parto lo asistió la matrona Adela del Barrio, que era prima carnal de mi madre».

Javier León ha oído esta historia, aunque no la recuerda. «Él ha contado que yo controlé el embarazo de su madre, pero que no la asistí porque estaba celebrando mi cumpleaños. No lo sé, pero si él lo ha dicho, es así», concede el exalcalde.

León de la Riva fue un ginecólogo precoz. «Yo había terminado la carrera a los 22 años, pero mucho antes de acabar ya estaba como interno en la Maternidad. Además ayudaba a mi padre, Luis León Álvarez, que también era ginecólogo».

El exregidor ha visto nacer a muchos vallisoletanos y, aunque entre ellos finalmente no figura Óscar Puente, sí aparece Laura Soria, la esposa del actual alcalde. «Sí, estuvo como ginecólogo en el nacimiento de mi mujer, en 1974».

El jueves 15 de noviembre de 1945, veintitrés años antes de la llegada al mundo de Óscar Puente, nació Francisco Javier León de la Riva en la Acera de Recoletos. «Ahí estaba la casa de mis padres, la de mi abuela en otro número, la de mis tíos en otro portal... Todos vivían en la misma calle. No me acuerdo de la hora en la que nací. Creo que fue por la noche, pero como mi madre ya no vive, no se lo puedo preguntar».

Hoy, los dos celebran sus cumpleaños. Óscar Puente lo festejó, anticipadamente, el pasado domingo en Trigueros del Valle con sus padres, sus suegros, su esposa, sus hijas y su sobrina. «El próximo sábado haré una cena en casa con mis amigos de toda la vida y cocinaré yo. Esa va a ser mi otra celebración». Hoy, si el trabajo se lo permite, tratará de almorzar con su mujer.

Javier León, lejos ya de las responsabilidades políticas, también se reunirá con los suyos. «Lo celebraré con mi familia, con más tranquilidad que cuando era alcalde».

En el pasado, los dos han hablado de la coincidencia cumpleañera. «Lo hemos comentado muchas veces y algunas veces sí nos hemos felicitado mutuamente. Dependía un poco del estado de la relación», se ríe Puente.

«Bueno, lo comentamos hace mucho tiempo. Yo ahora hablo poco con él, pero sí, somos conscientes de que los dos cumplimos años el 15 de noviembre», tercia Javier León.

La duda estriba en saber si hoy se pondrán en contacto.

«Ya veremos», sonríe León de la Riva. «Tal vez por una cuestión de cortesía y educación, pero nada más»

«Pues no lo he pensado», desliza Óscar Puente. «Tal vez nos mandemos un ‘whatsapp’...».

En cualquier caso, felicidades a los dos desde esta página.